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21 de julio de 2017

redoblante



El propósito de la poesía es recordarnos
lo difícil que es seguir siendo la misma persona…
Czeslaw Milosz

dentro del palacio el laberinto: eco de otros pasos

qué sueña entre palabras/ acaso el soplo despierta
al tender mi sábana o levar la vela/ ambas distintas
aunque un mismo tendón las mueve a voluntad

el sello del candado arma silencios/ mutantes entre
memorias y olvido/ la llama en medio del bote
pero cuanto arda explique en lengua y pupilas

tiempo del retorno/ chispas que surte ajenas la brisa

© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2017

Ilustración:  Renata Ratajczyk (c)

qué orden


a Jorge Paolantonio, agradecido


oficio de oír silencios por quebrarlos
la mía es tarea de tomar apuntes/ casi siempre
repetidos tras sólo una verdad/ sueños con nombre
de mi forma/ ella: sino variable de la voz

                   por qué sensación y dónde
escucho/ apunto y vuelvo a descubrir/ su color
difiere/ tornasolan niebla y soles mi descarne/ veo
porque reconozco a mi través en la lectura

o al fin recuerdo/ cómo cubrir el hueso/ cómo vestirme
y con qué letras:
la rebelión elemental persiste si no
me contiene la escritura/ al menos hoy/ y aun después
cuando te encuentre

© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2017

Ilustración:  Ordenarte (c)

19 de julio de 2017

pies arriba



entre algodones del sueño/ aún contemplo tus pies
cuidados/ lejos puñales de luz y temperie/ la bruma y sobre
ella vos/ quiero decir: el nombre/ un cuerpo/ la piel
desnuda el sin nudo porque es reflejo/ propia presencia
al sinfín de sueños que prosiguen/ mientras miro tus pies
sobre la nube del vientre: mis ojos como atisbo y tea
el círculo de pulgar con meñique míos sobre talón tuyo
y los brazos/ bosque que asciende al fundar enredadera

sobre tus pies las piernas tallos/ fuentes al paso mezclan
crueles o suaves/ represión y desborde el gozo/ sean líquido
en mi boca/ este resto/ patria del cuándo y ya no acaba

© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2017


Ilustración:   Waclaw Wantuch

la esfera



En torno al mar
un único humano y
los cuatro ciclos
en “El oro de los tigres”
de Jorge Luis Borges

si es océano el viajero/ y sueña con fundar ítaca
en bajamar definitiva/ si mutan los lechos entre hábito
o amor tal como en mí es confín la hoguera
del incendio mutuo/ se reconoce en la playa él: marea
que lo incesante también soñó arco y argamasa

si caen fronteras y licuan bordes/ la búsqueda muere
en ojos que sostienen la mirada/ torna su incendio
a cenizas y fracaso/ si soy yo quien invente un dios
que cuelga del árbol por ordenar guerras exterminios
porque uno/ y sólo uno sea indemne/ repita el cuento

© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2017


Ilustración:  Museo de Soussa, Túnez

17 de julio de 2017

el cascabel



…así giraban las ruedas más rápidas y lejanas
anchas sin orillas
Tadeus Rózewicz, Despedida


sucede/ pasa: soy cortejo de la inminencia
testigo del murmullo/ éste que traza un círculo
donde cada punto es vano/ apenas garganta
y memoria/ un cuerno del neolítico aún
bramido y animal/ quien va de pie soy
ya mudo ni siquiera sombra o quiebre horizontal

cuando la palabra sucede la historia devuelve
apetitos de forma o sentido/ el primer silencio
la negación del eco/ arquetipos para el hombre
vuelos entre labios vuelven del torno y del agua

entonces bautiza sólo quien despide

© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2017

Ilustración:   Remedios Varo (c)

regresos



Comprendimos que lo que funda el poema
no es la realidad, sino su contrario: la sensación
de irrealidad que acosa al poeta
Rafael Felipe Oteriño, Una conversación infinita, 2016

es así: hoy no tengo perro ni claraboya/ no dejo huellas
piso el acero de multitudes sordas y me visten sayos
de otra comparsa/ sólo el amor devuelve memoria
transparencia digo: útiles para caminos y tormenta

intenté el regreso/ delirios e inconsciencia/ saltos de pez
mi palabra en la pura función de traducir agonías/ lo real
es espasmódico y el otro lado sorprende / pauta infancias
o vejez: no llego aún o es tarde ya/ dicen los vademécums

me interesan medioevos: concentrar allí el recuerdo/ notar
con el tacto al extremo de lengua y uñas/ la nariz se hunde
y el sabor despierta/ oír diré: tu voz insinúa raíz y epílogo
cuando la ternura reinó/ y yo vacié de belleza los pezones

© Carlos Enrique Cartolano.  Las dos formas del sueño que soñamos, 2017

Ilustración:  Recorte digital (c)

febrero 6 7:19



he servido al total por alcanzar mi síntesis:
la verdad es del individuo/ en sólo una mirada
cabe el universo y con este simple pestañeo
un animal rinde cuentas
                            más acá del latido nada
dice al viajero/ los frutos fueron recogidos ya
y al estirar mis sábanas acabó el sueño

© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2017

Ilustración:  El universo (c)


15 de julio de 2017

mystes



enancado al poema iniciado de él en mí dicho
soy caballo y montura/ llama anterior pero yesca
porque cierne cenizas e incendia/ estoy de pie
soy agua en la lengua madero mi estío y ardo
para el tiempo/ raíz plumas aire soplido es él
yo soy yacente en sombras y el poema libre fluye
y me atraviesa/ otra vez se sube/ él que apalabra
musicante en alto suena para mi olvido/ vive
sólo memoria su fuente/ y mi cuerpo escritura

© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2017


Ilustración:  Los cuatro elementos (c)


11 de julio de 2017

apetito



con el deseo/ sinfín molino de alegrías
y fracasos/ no alcanza
                   necesito un siempre/ acto de fe
en la palabra del idioma castellano
cuya fonética transparenta al latín/ tal como
el for ever inglés/ e insinúa el stets alemán

porque vivo el hombre/y  arde en mí
el molde de la búsqueda:
                   este deseo/ su desmesura
es oxímoron de mutación y permanencia
humano actor en mí/ su apetito natural:
vana sombra de papel y agua servida

ahora asoma mi cabeza del agua/ integro
cada molécula del océano/ después soy nuevo
muestro el cuerpo/ su bronce se repite
siempre uno en cada instante de la historia

© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2017


Ilustración:  Algargos (c)

mergo



¿Cuál es la  diferencia entre soñar y creer que se sueña?  (…)
¿quién tiene derecho a plantear esa pregunta?
¿Es el soñador sumergido en la experiencia de su noche
o el soñador que se despierta? ¿Podría un soñador (…)
hablar de su sueño sin despertarse?
¿Podría analizarlo de forma justa…
sin interrumpir y traicionar el propio sueño?...
Jacques Derrida, en “Acabados”, 2004

certezas de sueño o vigilia y en medio
este cuervo/ hacedor de brumas corrientes
o borrascas/ la conciencia consiste en torbellino
jamás duerme ni despierta:
                            a profundidad o superficie
contiene visión interior/  a su vez querencia de aire
y dispersión/ no delira ni habla/ muta en saber

                            porque habita un mundo
ajeno al ave y su concilio/quien sueña
busca el universo en equilibrio/ y al volver
sólo agrega aterrizaje en la otredad sensible

la palabra esa nube/ un mismo océano/ el lecho
en que descansa y el transporte que lo lleva
con ella sueña y es el sueño/ en la emergencia
o mientras viaja: es revelación/ quien analiza

© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2017


Ilustración:  La naturaleza que nos queda ©

población



este planeta consta de plantas
que cumplen su ciclo/ y a las que a veces
se les hace daño

y de personas que son dañadas
sin excepción/ y no siempre
cumplen su ciclo

© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2017

Ilustración:  Cuento Experiencia (c)

encordado


pensé la eternidad como reverso/ otra
abertura para existir fugar quizás ser elegido
aunque no supe qué ni cómo/ acaso definir algo
más allá del inmortal por burlar mitos del tiempo
o privar de sonrisas a la muerte/ no/ no es así

lo eterno está en torno/ ya lo palpo: es el vacío
por detrás y por delante/ la definitiva ausencia
del borde mientras la corriente ruge y gravita
la costura de efemérides y nombres/ apenas
existo en soledad mientras surta la memoria

© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2017

Ilustración:   Giorgio de Chirico


sacudidas



llantos del amanecer/ conscientes de su pérdida
mis cicatrices se vuelven agua piel húmeda/ sabia
al menos: la existencia consiste en esta mancha
y sustancia/ cuanto otros más o menos pueden ver

llueve ahora/ el mojado parte ráfagas despega
al vidrio su cara exterior y mis ojos vuelven
a explicarse qué es seco/ cuándo opté desvíos
cómo ato la ropa ahora/ porque soy del viento

© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2017


Ilustración:  Oswaldo Guayasamin

9 de julio de 2017

reembolso un don


vuelto de ojos sobre tierra removida/ comprendo
al final esa idea está/ respira por debajo: sólo falta
recoger la pala y cavar por descubrirla/ el absoluto
transcurrió pero aún confío/ la fuente su cicatriz
sobre ella mi árbol extranjero tiende lengua y brazos

es pestañeo de adulto/ últimos juguetes del niño
que retiene todavía el llanto/ en declive mi animal
es papel secante y exuda al fin frondas de riquezas
oros de amor/ espejos con bisel y segunda imagen
justicia en palabras del hallazgo/ gozos de intimidad

eso que no vi al atravesar el vínculo/ espera enfrente
y cómo ríe: gira molinos su garguero/ soy suyo esta vez

© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2017

Ilustración:  Arqueología México (c)

oquedades y silencios





Más verbalidad que la materia
 Bishop Hall

si en torre que abatió el orgullo borges vio
la mayor biblioteca: un orden y rigores del idioma
yo pregunto/ acaso alguien guarda en volúmenes
emociones contenidas/ palabras que maduró
la sabia experiencia y nadie reprodujo/ toda
verbalidad disuelta en aguas/ cuanto aún despluman
ráfagas del tiempo/ la revelación en una frase
que duerme sepulta bajo hielo/ pergaminos
vencidos por  la espada el fuego y la ignorancia:
quién los guarda/ el concilio de sueños del lector
ese universo de reflejos tras los personajes/ la saga
de autores/ las ideas muertas con sus eruditos
dónde quién cuánto y hasta cuándo en silencio

cuántas babilonias faltarían/ otra humanidad
por revisarlas/ alguien coserá pregunto tanta letra

© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2017


Ilustración: Sarah Mc Elrath ©

miro el don



la luz esta luz distinta en cada cosa
amanecerse en otro/ un espectro necesario
no cerrar la puerta a la primera chispa
y encenderme de párpados adentro/ volver al día
culminar/ un paso más así por traducirse

nacer del vientre de la noche digo/ mirar así
por saber al espejo un fondo y tilde en la palabra
sólo una/ esa tea de fronda y relámpago
que busco desde hace mucho/ no cierres la puerta
y nos miren porque te veo/ amor/ ya sé

hoy supe

© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2017

Ilustración:  María Pace Wynters (c)

5 de julio de 2017

es él



es mi cuerpo quien devora historia/ sus químicas
fenómenos entre lengua y paladar/ naufragios
de sangre en las miradas
es él: su parte blanda
del animal crecido hueso para afuera/ quien decide
palabras o silencio el sueño: su color/ riquezas
de la forma/quien gobierna trigales y borrasca

                            el tiempo otra vez/ su doble
miserias de latón/ algodones del sexo/ y la metralla

© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos


Ilustración:  Andrew Gareth Young (c)

aguas



siempre el mismo mar/ playas de mi existencia:
viví sobre costas de tehuelches césares y carcarañás
allí donde no es bebible el agua/ ni las huellas
se confunden con los pasos/ porque todo es rememoria
acento de aventura y trago/ historia de orígenes/ es

certeza que no perduren poemas escritos
por bebedores de agua/ tal como dijera horacio/ cierto
es que desde el rito la sangre tiñó las aguas y el vino
copia sacrificios de pasión/ un mito de pobladores
colonos tras invadir sojuzgar al vecino imposible

siempre el mismo mar/ sólo cambia la arena
cuánto de río interior/ en qué dosis el mar/ rugido cordial
palmas de frente y labios húmedos/ dónde concilian
amor y sobrevida/ edad y fortaleza/ ritmo con ceguera
eso que despide con cuanto añora y necesita/ eso digo

porque lo mismo soy/ en mi sentido asiento al naúfrago


© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2017


Ilustración:  Nicoletta Tomas

3 de julio de 2017

dos



compelido a confiar en la cronología atribuí
al tiempo dones de suma y resta/ ignoré en mi especie
aquel círculo de frágiles espectros/ cuánticos señores
de sentido y profundidades del idioma/ mucho después
los supe/ comprobé sin edad el cuerpo que aún habito
los secretos que pueblan la lengua de mi amante
y repetí arabescos de sus manos sobre el pecho

                   la existencia es del amor/ sólo digo
de mí cuanto la pasajera de interiores pudo comprobar
porque ardemos en sólo una hoguera/ y nos baña
del atlántico la misma caricia/esperas/ los nombres/ el culmen
de pasión fundaron esa patria imaginada por dos sueños:
se debe a la belleza en sus altares/ al juicio crítico del ser
y siempre a la verdad/hoy sus huellas palpitan la forma repetida

© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2017

Ilustración:  Life Style (c)

el jazz



… latiendo su sonido irregular, loco, sobre la tarima,
es el corazón del tiempo.
Raúl González Tuñón, jazz-band

recojo la nota de página 83/ es la última
y la transformo en poema/ suena coltrane más allá
del receptor / o esquinas de la calle del agujero
en la media

tuñón me acompañó prestándome blancos
para el viaje/ palabras imprescindibles
pero aclaro:
nada quisieron completar fuera de mí/ y digo:

soy compuesto por heridas de ayer y pájaros
del amanecer/ o mejor:
estoy atento al mapa
de interiores: quedan allí despedidas y vellos
despeinados por brisas
que sopla un encuentro a repetir

antes de la forma soy lector/ aún alumno amante
todavía lato en tiempo propio


© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2017

Ilustración: Amigos del Tortoni (c)

versión



en torno a la imagen nace un orden/ de ida
y vuelta en alas o sentado esperándome
un poema/ no alcanza el logos: un micrón
cifra en mí la unidad/ cómo me encuentro
el mismo aun otro: este necesario distinto
en la emoción/ y cómo sigo pregunto
a bordo de mi nombre

                   soy deslindes del espejo/ el fondo
incierto de quien lee y azogue a flote del poema

sólo repito/ soy reescritura/ versión del día
por la tarde quizás recuerde aquella sed/ o acaso
haya otro y me declare desaparecido sin palabras

© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2017


Ilustración: Arne Stevenson

1 de julio de 2017

deshábito



detrás de la mirada rige el caos/  la deformidad
del orden: forma prosiguiente de inventarios/ rigor
de indefinibles/ suma de recortes/ saldos de la lengua

el idioma es ultrante pierde pieles/ hay mutancia
de usos y palabras/ con resagos viperinos se alimenta
un desierto de olvidos que sólo el poema desanuda

aunque no por orden/ no por rescate o diccionario
hablo de ganancias en la vista/ de honduras la poesía
forma la mirada: es guisa/ talante/ suerte/ estilo y tono

© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2017

Ilustración: Tim Noble (c)



tercer inventario




al teclado del traidor domesticado/ me llamo y espero:
anteojos hollados sin cura/ el color amarillo picotea
cielos de chagall/ siembra de almohadones y puestas
en cuadro cobran aire/ arte cinematográfico: mi sensación
al otro lado/ días de mar verde vecino/ son límite
botellas vacías y corchos vacantes/ los opuestos: orgasmo
y péndulo/ respiración en los confines/ una oreja pública
triunfa/ el verso en los estadios y mi nombre merodea salto a
saltito en las barracas/ una llamada pendiente porque el amor
se merece explicaciones: quién si no/ repiten quién/ paso
en limpio de mitos miedo al día/ tres inéditos golpean
el consciente aunque repiquen mis bolsillos/ siempre alguno
más oculto: son fragmentos se agitan buscan pares al subir
la temperatura/ amigos presentes el otro amor un entusiasmo
indefinible/ la pugna diferente/ ojos de lauren bacall sin
bogart/ preguntas por y para/ la pugna alterna suena/ siempre
historias truncas y regresos posibles/ promesas vivas entre
palmas y memoria/ dicotomías de la actuación: el otro en la
belleza/ lecturas en curso y la pila de pendientes/ asomo/ estoy
en la escritura: es un barco/ el puño a flote y encima la tormenta
como caos de noé


© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2017


Ilustración:   Luis Felipe Noé