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29 de abril de 2012

Dry




La ropa está seca goteó toda la noche al fin
Recuperó su isla. El cuerpo sigue húmedo: ése
No gotea lejos de los volcanes viene a flote
Tomado de los bordes piel de verdín aliento
De verdura. No cristaliza ni quiebra: de agua

Es cuerpo azul como el planeta. Viene zarpa
Sus barcos y oscila como junco en el viento
Cabelleras en la mira velas líquidas: es isla
Pero isla de palabra recién parida es agua
Destinada a invadir. Viene y moja la ropa.

¿Es cuerpo húmedo por dentro o es la ropa
Transpirada fuera es ángel secado a vapor
O alas húmedas que brotan en la espalda es
Petróleo a flote o acero corrupto en cubierta
Es cuerpo al sol secando o húmeda palabra?

© Carlos Enrique Cartolano. De A vuelo de ángel, 2012

Ilustración:Joseph Marfa

28 de abril de 2012

Céleste




Mera cuestión de pintura una mano en la pared
La otra sobre el corazón: no convence el espejo
Atrás sólo niebla detrás de la imagen las nubes
Tejen censura pérdida neta a nueva luz del sol:
Los colores convergen sobre el horizonte. Nada

Es igual todo fuente del conocimiento maravilla
De las cuatro estaciones y una flor: es dignidad
Su color amor la esencia radia pureza ella suena
Melodías canta. Si arden en gehena los dolores:
Deja crepitar porque celeste amanece delante.

© Carlos Enrique Cartolano. De A vuelo de ángel, 2012

Ilustración:Tomada de Internet, sin individualización de autor

27 de abril de 2012

Quaderno




Los pies pueden podarse el pelo tanta costumbre
Tanta papila por limar tanta borratina resta aún
Porque mucha vida escrita sobrevive. El pizarrón
De la piel no perdona es un testigo parlante ve
Y comparte publica vende bien. Se entera tarde

Quien transpira el cuerpo la edición es autónoma
Gana la calle y prende endemia. Sin embargo hay
Todavía historias íntimas sin editar esas que por
Lo general estragaron de epidermis hacia adentro
Esas escritas con tinta invisible aunque indeleble.


© Carlos Enrique Cartolano. De A vuelo de ángel, 2012

Ilustración:  Kim Joon (Body painting)

26 de abril de 2012

Amor




Vayamos al mercado de pulgas amor el sol salió
Allí hay vidrieras de colores alguien podrá reparar
Tus alas y quizás yo consiga usadas pueda volar
Armonizarme contigo ver como mirás subir alto
Muy alto al culmen de pasión. Acompañame vení.

Voto porque allí encuentre la cespeadora adecuada
Para comerme esa llovizna de roces en tus pechos
Y ocupar con los míos tu sinfonía sin ojos. Mirame
Amor: vayamos al mercado de pulgas está cerca
Adecuado a tanto ardor a tanta altura tanto dulzor.

© Carlos Enrique Cartolano. De A vuelo de ángel, 2012

Ilustración: Raúl Soldi

25 de abril de 2012

Tormenta





Como este insecto que si no vuela se precipita así
Es el ángel a mis espaldas con tanto amor en vilo
Y el peso que no se entrega. Me envuelve la toalla
De otra mañana la fortuna del sol el punto intacto
De la noche precipitando en cielorraso y paredes.

Oscuridades iluminadas días cegados por la punta
De inundaciones y borrascas de ella no se tira no:
Pero tampoco se esconde. Con pasitos de insecto
Sobre la mesa desairado desasido de tanta pluma
Así el dolor peregrino su tormenta se mete al alma.

© Carlos Enrique Cartolano. De A vuelo de ángel, 2012

Ilustración:Rembrandt

24 de abril de 2012

Angel flight




Un verso perdido al caminar por calle ayacucho
En torno de dos palabras que hilvanan diferente:
Mirada vuelo. Los ojos eran para volar y ellas
Las alas para ver cuando el vuelo es condición
De vida más arriba cuanto más lejos del averno

Tanto mejor. Miro por cierto que el sabor tiene
Nervaduras besos y palabras como también que
El sonido lagrimea si es coltrane davis thelonius
Cuando acaban de saltar de la cama o mozart
O brahms errantes. Veo inocencias del tacto

A mediodía y primera tarde cuando los jaeces
Del día no alcanzan clima. También ensordecidos
Auditorios parlantes mudos post confiscaciones
De tevé: allí el agua caliente despluma alas. Veo
Islas de luna verde con barniz donde humanizar.

© Carlos Enrique Cartolano. De A vuelo de ángel, 2012

Ilustración:  Oscar Sir Avendaño

23 de abril de 2012

Sixties




La estación de sesentas promediando construída
Con deudas reconocidas en régimen de cuotas
Y donación de cielos brillantes o compungidos es
La vida: un rostro diferente cada día par de alas
Rumoroso sobre la coronilla y amplitud creciente.

Grifos abiertos ojos claros de pie la piel corazón
Sonando zafarrancho: lo que no haya sido dicho
Lo será sin duda el tiempo alcanza lo que falte
Trasegar. Ya no es tan importante el texto como
El material de molde que fragua sin desfallecer.

© Carlos Enrique Cartolano. De A vuelo de ángel, 2012

Ilustración: Bob Dylan



El Aleph





En el día del libro
y del derecho de autor
-recordando al maestro J L Borges-

Necesite verlo escrito las palabras unidas atadas
Por lazos previsibles y magnitud familiar: leerlas
Sea entonces como caminar comer amar hábito
Impostergado que prohije contagie de vueltas el
Espejo al mapa en voluntad y acerque el universo.

De las realidades múltiples a la única instantánea
Haya infinitos eslabones como páginas bibliotecas
Como hombres simultáneos portadores de la final
Mirada que recuerde el poema una pero sucesiva:
Rústico reflejo que infecten polillas de la historia.

© Carlos Enrique Cartolano. De A vuelo de ángel, 2012


22 de abril de 2012

Chips





Esquirlas partes rotas del alma gris pedregullo
Donde los sentidos se retuercen. Estas ramas
Secas que tronchó y arrojó fuera el chubasco
Faunas del temporal sobre las aguas de lluvia:
Lágrimas difundidas en estertores de pampero.

Sólo alas que brotan del teléfono resucitan esta
Mañana esa melodía que tragó el aguacero: una
Esquirla sagrada se seca al sol y a su alrededor
Las restantes piezas danzan ritualmente se unen
Por sus bordes brillan devuelven íntegra el alma.

© Carlos Enrique Cartolano. De A vuelo de ángel, 2012

Ilustración: Raúl Soldi
 

21 de abril de 2012

Tremor




Tremor

Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura,
y yo te siento temblar sobre mí como una luna en el agua.
Julio Cortázar, Rayuela 7


¿Cómo no escribir cómo no postergar por describir
Al ángel de cuclillas sobre mi mansarda? Esa mirada
Lejía del alma que rompe hervor desde el tuétano
Hasta las uñas funde soledad con pelusas de la piel
¿Cómo no postergar todo y ofrecerle este sábado?

A la hierba nueva de mi mejor lado a quien bautiza
Poemas entre borbotones de la sangre a quien ama
Esta boca apenas temblorosa a la que julio pensó
Tendida sobre el agua ganando el diáfano en horas
De pasión ¿Cómo no postergar cuando ella convoca?

© Carlos Enrique Cartolano. De A vuelo de ángel, 2012

Ilustración: Gabriela Martini

20 de abril de 2012

Floresta de neve




El tiempo resta él alcanza es un animalito paciente
Que duerme sobre las rodillas. Lo llevamos atado
A la voz: el tiempo basta es la medida justa espera
Hasta que entre lo más grande y para que brote
Lo indispensable. Aquí afuera el maíz resuma gloria.

Más adentro bosques nevados de araucarias brillan:
Altas copas con orgullo andino sujetan su tiempo
En las ramas más pesadas y a los pies tejen juegos
Los cachorros. Resta aún para los marlos huecos:
Con nieve cubriendo las copas y sin mechas secas.

© Carlos Enrique Cartolano. De A vuelo de ángel, 2012

Ilustración:  Berni

19 de abril de 2012

Lune




Lune

El dedo que señala la luna es la luna
Hugo Correa Luna


Salpicado por tanto terrestre artefacto tanta poda
De plumas (sin saber qué harán con el recorte) él
Cierra la tarde tomando aspirinas tuerce volantes
Echa a correr un río interior que mane por canillas
Atardeceres plácidos con playas limpias y doradas.

Carga su trípode con lente de mil ojos: una habrá
Hoy una visión que lo sorprenda diferente y nueva
Él el ojo uno de los 365 y también esos 365 ojos
Y el destino de miradas diarias antigua y diferente
Él apunta a la luna: es redondo lejano amarillento.

En balcones como éste donde los ángeles detienen
Sus vuelos en bibliotecas interiores archivos del ojo
Se ve sin que interfiera el tiempo sin que insectos
Opresores modifiquen ángulos de la mirada. Es ella
Que arbitra recrea dispone el porvenir enamorada.

© Carlos Enrique Cartolano. De A vuelo de ángel, 2012

Ilustración: Manet

18 de abril de 2012

Voyager




El viajero del desierto suele tener por compañero
a un pájaro, un pájaro que con la facilidad de su vuelo le deja
a menudo tan atrás que parece perdido para él; pero siempre para volver
a sus ojos, pues él no había perdido de vista ni olvidado al peregrino
que va avanzando pesadamente por el suelo.
Guillermo Enrique Hudson, de Mansiones verdes



Pues nadie detendrá ese viaje un vuelo grabado a fuego
En su pecho. Nadie nadie mientras la espuma se apague
Las cenizas se dispersen se evapore la distancia. Nunca
Mientras se siente en sus ojos un ángel veleta que desate
Arterias y atice el fuego. Nadie nunca detendrá ese vuelo.

Nunca mientras se dilaten riberas las playas sean limpias
De curiosos. Nadie mientras un abanico se despliegue
En la estela mientras cien caminos blancos se olviden
Del agua del bote y los marinos. Nunca si cruza sus alas
Un ángel entre párpados del día. Nadie nunca aterrizará

Ese vuelo: Revoloteos por las torres de praga una cena
En fortaleza con langostinos anaranjándose el segundo
Café en gijón y el primero de la paix turbulencias graves
Sobre machu pichu donde el inca sienta reales la última
Mirada a la tumba de los Medicis. Nunca nadie asesinará

Un ángel de viaje ese que vuela para lo que no se vió
Que peregrina gozando de viejas miradas o por la última
Pluma de libertad el placer de compartirlo con este amor
Maduro. Nadie nunca mientras el ángel devuelva un sabio
Humanice en sus hombros y de dos haga un hombre simple.


© Carlos Enrique Cartolano. De A vuelo de ángel, 2012

Ilustración: Julio Vanzo

17 de abril de 2012

Reich




Espacio sitio de conquista y desembarco sensorial
Distancia que media entre palabras y miradas zona
De alas. Interestela de sueños e imaginación baldío
Salpimentado con polvos interpersonales claustro
De las edades donde no sacian tiempo ni biblioteca.

¿De quién será el imperio? ¿Se saciará con la niña
Que nace ahora o con el niño que vendrá segundos
Después? ¿Quién tomará las riendas de mis manos?
¿Con cuál mirada se quedarán entre las vacantes?
Porque lo que se toca no alcanza y la arena escurre.

© Carlos Enrique Cartolano. De A vuelo de ángel, 2012 

Ilustración: Fernando Prieto
 

16 de abril de 2012

Olhos




Dos cazadores celajes y arquería señuelos a la vista
De vidrieras circundantes si ligeros como flautas recios
Como fagotes transparentes siempre delatando fondos
De escaparates restos de lágrima o festejo. O Esa
Mirada esa que busca destino presa verde cabalgadura:

Esos que vienen de anzuelo y línea enjutos mercaderes
Esos dilatados que sujetan con brazos de goma laca
Esos exigentes señores que suenan corno tan seguros
Esos apasionados que van dejando regueros de semilla
O esos mismos del espejo: que suben blancos de aleteo.


© Carlos Enrique Cartolano. De A vuelo de ángel, 2012 

Ilustración: Tzamarendan Aychapi
 

15 de abril de 2012

Raggio




Diariamente cuando dan las cuatro de la tarde
Subo al angelario que habito en mi cabeza: pocos
Conocen la escalera voy descubriendo escalones
Con mi nombre. Aquí siempre amanece siempre
Brilla la ilusión y alumbra la alegría. Porteros

No hay la puerta es dócil al primer intento nadie
Ofrece obstáculos al paso la vida despierta aquí
Al primer boceto. Es un joven angelito que cubre
Con sus alas tras palpar brote en dos bultitos de
Mi espalda y después dispara el rayo que sujeta.


(c) Carlos Enrique Cartolano. De A vuelo de ángel, 2012

Ilustración: Maxim Vorobiev
 

14 de abril de 2012

Intimität




Amanecido entre sus piernas mientras arriba dialogaban
Ángeles sus instrumentos. Lo sacó del sueño la humedad
De otros labios en los suyos mientras debajo debatían
Números con protagonismo. En la pajarera violeta todo
Es obra del espíritu: ¿O acaso el alma no tiene piernas?

¿Ahora discuten que tenga labios? ¿No es acaso territorio
Compartido el de luz con negativo el de idea con palabra
El de libertad con vuelo el de llanto con distancia? El amor
Nivela y equilibra iguala enlaza almas ata sus cuerpos:
En la pajarera violeta la intimidad es aire agua y fruto.

Verso a verso la poesía los recorre con piernas del alma
Resucita sus pieles con labios cosecheros agita desagota
Sueños acuerda dones del alma. En la pajarera violeta
Él ha pedido un tejado donde la lluvia canturree sometida
Ella reclamó un jazmín de cuaresma para alimentarlo.


© Carlos Enrique Cartolano. De A vuelo de ángel, 2012

Ilustración:Joyce Cambron

13 de abril de 2012

Fligths




Entonces sube diez pisos y en este palomar
Transformado en angelario se detiene la ciudad
Y la mirada. Más allá el exterior los bárbaros
Esos se perdieron el mar batiente que todavía
Retiene a Ulises. Escriben: van de plumas.

Salen los versos disparados como maíz frito
Por la puerta de alambre: español alemán o
Inglés -¡qué importa qué idioma!- ellos vuelan
Siempre vuelan van de plumas. Ellos parten
De torre de alabastro ojo y filigrana de ángel.

No es Babel no la de Darío ni cristal ni leve
Es fortaleza contratorre contra la mentira. Filman
Los ocupa la misma realidad ponen argumento
A tanto amor ausente apasionan son hogueras
Sus soles brillan -no alumbran- ellos van de plumas.

En el angelario es siempre esta mañana duermen
Y despiertan aman y transan sólo corazón. Ellos
Multiplican alas van de plumas son la contracara
Y cada ángel. Concluimos piden silencio:  Amedeo
con su bella romana ocuparon el sofá ya duermen.

© Carlos Enrique Cartolano. De A vuelo de ángel, 2012

12 de abril de 2012

Rien




Enjaula su voluntad la agenda con prendas colgadas
Y broches de la memoria: nada hará ya que desborde
La copa cuidará el malbec los cantos de calandria
Y la aspereza de su barba en cada beso. Nada más:
Este velador con su vela y barco afectan sociedad.

Perchas restan sin usar estantes con lugar cajones
Libres espacio delante de los ojos gobernables pies
Y manos pero nada crece todavía. ¡Ay! ¡Torpes listas
Archivos de la historia! Todo vuelve a renovarse basta
Con mirar en derredor: la vida brota y las hojas caen.

© Carlos Enrique Cartolano. De A vuelo de ángel, 2012

Ilustración: Claudio Gallina

11 de abril de 2012

Final y de-generación del quinteto




No sabía yo qué era despertarse con este cielo
Estrellado bien íntimo y que al mediodía
Te poblaran patos una laguna interior brillante
No sabía no como sé ahora evitar a toda costa
Las letrinas con moscas las manos enroscadas

El falso cuello de plástico. ¿Cómo iba a saber
Si yo no estaba a bordo del vagón si no tenía
Idea de cómo cabeceaba su morro la tormenta
Si el oleaje ceniciento no me arrastró a mí
Sino al hermano y a tantos amigos de pecho

Y generación. Vuelta de tuerca cuando sucedía
Lo peor: salir de ciudadano dejar-barrer-miradas
Internarse atado en selvas distancias y silencios
Como enredadera que hiere. Sólo nadas teclas
Tiempos vacíos calabazas huecas. Huesos y carbón.

© Carlos Enrique Cartolano. De Negro de hueso, 2012

9 de abril de 2012

Quintetos de caminante




Raíces y alas
de aquella joven revolución
de otros tiempos.
Sandra Gudiño


¿Cables o cuerda para fundar la historia? Cuerpos
Desasidos de la noche alumbramientos de la lluvia
O según la norma clínica una hora de caminata:
¿A quién le va plancha botón y cuello? ¿Quién es
El que sale y lleva menos encajes que madera?

Él avanza sobre tres versos echándose el cuerpo
Sobre los hombros el saco sobre las alas zapatos
De cuero por educar brotes. Se va por ahí una hora
Y no echa raíces sólo apuntes provisorios bagazo
De poema en parición. Gracias que es levantisco

El poeta que camina lee escribe nunca sometido:
Para él no hay cercos ni confín ciudadano ni cauces
Por más altos ni abismos por profundos. Él escribe
Desde tres versos capaces de alcanzarlo diez
Palabras solamente: Nueve alambres y una llave.

© Carlos Enrique Cartolano. De Negro de hueso, 2012 

Ilustración: Manolo Gil
 

8 de abril de 2012

Quintetos del oriental





Verla, no daba sueño
Jorge Luis Borges, Hombre de la esquina rosada.


Ingrávido vivo floto hacia planetas extranjeros
Voy al borde de la voluntad lejos de mi alcance
Navego entre fusas y corcheas aliento retenido
Frágil dibujo en la sonrisa sin peso ni volumen
Entregado al viento espero. Espero por muerte

O por fortuna: las caballadas negras parten ya
Hacia el sur no sé si subo en ellas o aún espero
El alba ensangrentada. Tengo el cuchillo a ella
La retengo en la palabra y la subo con el canto:
Una patria habrá donde acostarse sin condenas.



© Carlos Enrique Cartolano. De Negro de hueso, 2012 

Ilustración: Alberto Pancorbo