CONTENIDO DEL BLOG


10 de octubre de 2019

Sonaron ...




Sonaron últimos acordes y al cabo Mingus provoca a sus músicos predicando su melancolía. ¿Acaso nos ha servido el desenfreno tras la frontera? Después crece un murmullo, a un tiempo su color provoca y protege con ritmo y lengua reconocidos. Resta tensión de último orgasmo en su garganta, y el saxo rebuzna largo hasta afonía y derrame entre los pies. El baterista sugiere otro repique latino, pero después se detiene. Todo ha sido dicho, y sin embargo la causa musical adeuda otro cielo a su promesa. Eso sugiere Mingus con el último pellizco sobre la quinta en do. La castañuela se perdió y el amor pasa.

Ánimos Tijuana
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019

Ilustración: Charles Mingus


Supe de ella ...




  Supe de ella. Aquel dijo, y después agitó farolas tras su cuerpo. Alguien sabe del otro. Y nada impide que los mire, los deseos del tiempo alcen la pirca de sueños, que desde mí los llame y coloree. Pero nadie logrará desnudar de este siglo al otro, ni otro verá en mí por debajo del detrito de la historia, tras secuela de mareas y explosiones. Cuando nueva-mente sé, y todo suena diferente de una y otra margen del día. ¿Es ella? Los sentidos engañan, según ahora alguien repite.
Contraluz


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019

Ilustración: Guenter Knop (c)

Cuanto ardió ...




 Cuanto ardió, el fuego mismo y las chispas viajeras de brillo a opacidad, su consunción, cuanto a todo alcanza, aun a tiempo y palabras. El olvido de piel y labios, recuerdos que en otro ignoro, pérdida del abrazo y la oportunidad que pasó a mi lado, encalma de turgencias, soplos de noroeste. Cuando no resta vegetación en cadáveres de otoño, el más canoro enmudece y las persianas no sujetan mirada desde varias semanas atrás. Entonces vale el entusiasmo que acude al agua y hunde manos en la tierra. Por todo lo que evoquen las cenizas.

Manchado con cenizas


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019

Ilustración: Blog del fotógrafo (c)

Cuanso las respuestas ...




  Cuando las respuestas me abandonan, sé que la generosidad fue guillotinada. Y que el monarca engrosa en soberbia.
Sin respuesta. 8 de junio 20


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019

Ilustración: ABC (c)

He necesitado ...


  He necesitado el concurso de agendas y manuales de sintomatología. Ahora el corazón sopla con ritmo diferente. Debo domar al nuevo dios del cuerpo.

Soplos

(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019

Ilustración: William Blake (c)

Duele y azuliza ..,,.




  Duele y azuliza mi pierna derecha. El pellejo, o lo que queda de piel reseca, deposita diariamente detritos en playa de toallas y sábanas, tras impacto de mareas. También precipitan sobre el tapete los recuerdos más recientes. Me olvidan los goces, aunque paradójicamente sean los que más engrosan la memoria.
Las agujas del calendario



(c) Carlos Enrique Cartolano. PajarerasImaginarias, 2019

Ilustración: Lucian Freud (c)

Me identifico hoy ...




  Me identifico hoy con el epónimo de Leopoldo von Sacher-Masoch –Leópolis-Ucrania 1836–, aunque distante de la mutación sexual, refiero mi costumbre de informarme con últimas noticias. Y digo: hasta ayer me encontraba dentro de la boca del lobo. Hoy, creo que la bestia cerró su mandíbula aprisionándome. Ya me desgarran sus colmillos.

Libre flotación de bolsillos gobernantes


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imginarias, 2019

Ilustración: Infobae (c)

6 de octubre de 2019

Al atardecer ...




 Al atardecer nos regaló todos los epílogos. Continúa escribiendo con la voz ¿Podés escucharla al palpar? ¿Y leerla al contemplar? Dice otra vez: es lo que tengo, la caligrafía de las sombras como herencia. En Alejandra penetramos al nacer, y solo con ella confluimos por regresar.
Epílogos

En bastardilla, fragmentos de Los poseídos entre lilas, en Textos de sombra y últimos poemas -1982-

(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019

Ilustración: Caligrafía de las sombras (c)

Su reina loca ...



    Su reina loca oculta la corona, tras el muro blanco del fracaso. Sin poema, la princesa no nace ni ve. Solo a la protagonista privilegia la capacidad de extraer de sí la locura, pero todavía juega a ser esclava para ocultar su corona. Todos miramos, pero solo Alejandra ve; por eso ha llegado hasta aquí y encabeza el cambio. Ella: el tiempo que transcurre en nuestra piel.
Precursora

En bastardilla, fragmento de Extracción de la piedra de la locura -1968-

(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019

Ilustración: Oscar Larroca (c)

Tenebrosa o deslumbrante ...




  Tenebrosa o deslumbrante, la luz del sueño pertenece al silencio. El silencio siempre, las monedas de oro del sueño, aun cuando boye en la niebla, sin principio ni recuerdo.
Brillos al despertar

En bastardilla, fragmento de
Extracción de la piedra de la locura -1968-
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019

Ilustración: Steemit (c)

No se trata de sombra...




  No se trata de sombra, sino de huella, dice Marco –mi hijo–, y por fin creo que todo consiste en buscar una Alejandra en cada cual. Y seguramente veré que la imagen recuperada difiere al infinito, porque  tal  es la condición de primicias del poema –¿todos o solo uno, al cabo de treinta y seis años? –. Recorro mi cuerpo con las yemas de los diez dedos; puedo leer, como si la palabra me alcanzara en braille. Yo transito mi Alejandra. Porque también en mí: el centro/ de un poema/ es otro poema/ el centro del centro/ es la ausencia/ en el centro de la ausencia/ mi sombra es el centro/ del centro del poema. Y habré de volcarme en cada paso.
Centro en cada paso.

En bastardilla, fragmento de Los pequeños cantos, en
Los trabajos y las noches -1965-
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019}

Ilustración: Bored Panda (c)

1 de octubre de 2019

La caída que ...




    La caída –que antes dijimos ascendente–, el tránsito o regreso de las Alejandras que escriben hasta la única autora –esta que revelan las obras completas–, ¿qué nos permite encontrar?. Dejaste lo escrito, como pequeños fuegos para quien anduvo perdida en lo extraño. Hasta reconocer en la estación siguiente: Hablo en mí como en mí se habla. No mi voz obstinada en parecer una voz humana, sino la otra que atestigua que no he cesado de morar en el bosque.  Y terminamos tatuados de cuerpo entero.

Huellas

En bastardilla fragmentos de El poeta y su poema, en Prólogo a la antología consultada de la joven poesía argentina, y de Extracción de la piedra de la locura.

(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Alejandra Pizarnik

Y no es revelación ...




  Y no es revelación. Nos pasa a todos, aunque haya una Alejandra. Es que solo vos lo dijiste así. En vos hubo una mujer de carne y hueso absorta ante la muerte, y lo tuyo hoy parece irreproducible, pese a que nos alimente y lo pensemos completo. ¿Cuánto más no escribiste? ¿Qué permanece oculto hasta ahora? ¿Cuál fue la capacidad de contenido en tu mirada, y hasta dónde podremos suponer, al margen de la crítica?

Suposición de totalidad
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Paul Burgos (c)

Quién ve y el objeto ...




  Quien ve, y el objeto aludido giran en torno; después escribís. Como tejer mallas del idioma a lo inexplicable, lo que no puede ser dicho sino por quien vive oculto en tu poeta: una producción gestada en ausencia. Esos ojos no te pertenecen… ¿de dónde los tomaste?  Sin abandonar extrañezas, el pasmo fugaz del poeta, te expresaste con el otro al notar que Alguien proyecta su sombra en la pared de mi cuarto/ Alguien me mira con mis ojos que no son los míos. Es íntima esta locura que alcanza con visiones de otro mundo. Y contagia.

Otros ojos

En bastardilla, textos de Alejandra Pizarnik: fragmentos de nota sobre un cuento de Julio Cortázar: El otro cielo, y Presencia de sombra, en Textos de sombra y último poemas.


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Alejandra Pizarnik

Si te miramos ...





  Si te miramos fue para explicar. Y continúa sucediendo. Contemplamos desde esta cultura nuestra tus delirios, el desvarío, cada milagro de espanto, tus propias miradas al silencio de la página, tu reflejo en los que te interesaron, hasta en los restantes lectores. Porque ¿acaso puede pensarse en una poética de tu psicosis…? ¿y puede alejarse la razón hasta el extremo imprevisto de tus poemas? Aunque pregunto: ¿por qué explicar? Tan solo se trata de la escucha, de tu constante relectura; de esto hablás todavía. No hay que mirarte a vos; contemplemos las palabras, su movimiento sin pausa, cómo desde Alejandras pueden tatuarnos, y de la ineludible simbiosis que desataste.

Rótulos, acaso


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Rebloggy (c)

27 de septiembre de 2019

No son cuerpos estos ...




  No son cuerpos estos de la noche. Son atados de partes animales, un compuesto que aroma sangre y semen. Son puro errar/ de loba en el bosque. Tiñen con marfil y blanco el negro.

Noche de los cuerpos

En bastardilla, texto de Alejandra Pizarnik: fragmentos de
Los trabajos y las noches, en ídem.

(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Iustración: Kita Kyushu (c)

No fue Afrodita ...




    No fue Afrodita. No hubo plata tras el cristal, ni siquiera imagen. Solo ella, la pequeña muerta, la noche y un espejo de cenizas.
Qué espejo

En bastardilla, texto de Alejandra Pizarnik: 22, en Árbol de Diana.


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Iustración: Salvador Dalí (c)

Sacerdotisa y ...




  Sacerdotisa y autora. Ella alteró los nombres, y el orden de las cosas. Adrede confundió la secuencia en anaqueles, leyes del verbo. Después dijo: tal mi visión letal de las distancias.

Experiencia letal


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración:  Enheduanna (c)

Palabras solas ...




  Palabras solas. Alejandra rodeada de palabras. Jaulas que extreman los pestillos, lenguas que saltan las bisagras. Pero también palabras para despertar muertos/ palabras para hacer un fuego. Palabras píldoras, la poesía en frascos que ella rotula y administra.
  Primero se suicidaron las palabras. Después la escritura suicidó al poeta.
Cuál suicidio

En bastardilla, texto de Alejandra Pizarnik: fragmentos de Hijas del viento y de Cenizas, en Las Aventuras Perdidas.

(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: 123 RF (c)

23 de septiembre de 2019

Silencio del amor ...



  Silencio del amor, muerte silente, el silencio de la sangre, como el deseo: sexo callado y atizador rojo sobre la cautiva. En jaula mortal, un silencio perfecto. El que suicida. Por eso seguís hablando.

Un silencio perfecto


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

lustración: Jean Jacques André (c)