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6 de octubre de 2019

Tenebrosa o deslumbrante ...




  Tenebrosa o deslumbrante, la luz del sueño pertenece al silencio. El silencio siempre, las monedas de oro del sueño, aun cuando boye en la niebla, sin principio ni recuerdo.
Brillos al despertar

En bastardilla, fragmento de
Extracción de la piedra de la locura -1968-
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019

Ilustración: Steemit (c)

No se trata de sombra...




  No se trata de sombra, sino de huella, dice Marco –mi hijo–, y por fin creo que todo consiste en buscar una Alejandra en cada cual. Y seguramente veré que la imagen recuperada difiere al infinito, porque  tal  es la condición de primicias del poema –¿todos o solo uno, al cabo de treinta y seis años? –. Recorro mi cuerpo con las yemas de los diez dedos; puedo leer, como si la palabra me alcanzara en braille. Yo transito mi Alejandra. Porque también en mí: el centro/ de un poema/ es otro poema/ el centro del centro/ es la ausencia/ en el centro de la ausencia/ mi sombra es el centro/ del centro del poema. Y habré de volcarme en cada paso.
Centro en cada paso.

En bastardilla, fragmento de Los pequeños cantos, en
Los trabajos y las noches -1965-
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019}

Ilustración: Bored Panda (c)

1 de octubre de 2019

La caída que ...




    La caída –que antes dijimos ascendente–, el tránsito o regreso de las Alejandras que escriben hasta la única autora –esta que revelan las obras completas–, ¿qué nos permite encontrar?. Dejaste lo escrito, como pequeños fuegos para quien anduvo perdida en lo extraño. Hasta reconocer en la estación siguiente: Hablo en mí como en mí se habla. No mi voz obstinada en parecer una voz humana, sino la otra que atestigua que no he cesado de morar en el bosque.  Y terminamos tatuados de cuerpo entero.

Huellas

En bastardilla fragmentos de El poeta y su poema, en Prólogo a la antología consultada de la joven poesía argentina, y de Extracción de la piedra de la locura.

(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Alejandra Pizarnik

Y no es revelación ...




  Y no es revelación. Nos pasa a todos, aunque haya una Alejandra. Es que solo vos lo dijiste así. En vos hubo una mujer de carne y hueso absorta ante la muerte, y lo tuyo hoy parece irreproducible, pese a que nos alimente y lo pensemos completo. ¿Cuánto más no escribiste? ¿Qué permanece oculto hasta ahora? ¿Cuál fue la capacidad de contenido en tu mirada, y hasta dónde podremos suponer, al margen de la crítica?

Suposición de totalidad
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Paul Burgos (c)

Quién ve y el objeto ...




  Quien ve, y el objeto aludido giran en torno; después escribís. Como tejer mallas del idioma a lo inexplicable, lo que no puede ser dicho sino por quien vive oculto en tu poeta: una producción gestada en ausencia. Esos ojos no te pertenecen… ¿de dónde los tomaste?  Sin abandonar extrañezas, el pasmo fugaz del poeta, te expresaste con el otro al notar que Alguien proyecta su sombra en la pared de mi cuarto/ Alguien me mira con mis ojos que no son los míos. Es íntima esta locura que alcanza con visiones de otro mundo. Y contagia.

Otros ojos

En bastardilla, textos de Alejandra Pizarnik: fragmentos de nota sobre un cuento de Julio Cortázar: El otro cielo, y Presencia de sombra, en Textos de sombra y último poemas.


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Alejandra Pizarnik

Si te miramos ...





  Si te miramos fue para explicar. Y continúa sucediendo. Contemplamos desde esta cultura nuestra tus delirios, el desvarío, cada milagro de espanto, tus propias miradas al silencio de la página, tu reflejo en los que te interesaron, hasta en los restantes lectores. Porque ¿acaso puede pensarse en una poética de tu psicosis…? ¿y puede alejarse la razón hasta el extremo imprevisto de tus poemas? Aunque pregunto: ¿por qué explicar? Tan solo se trata de la escucha, de tu constante relectura; de esto hablás todavía. No hay que mirarte a vos; contemplemos las palabras, su movimiento sin pausa, cómo desde Alejandras pueden tatuarnos, y de la ineludible simbiosis que desataste.

Rótulos, acaso


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Rebloggy (c)

27 de septiembre de 2019

No son cuerpos estos ...




  No son cuerpos estos de la noche. Son atados de partes animales, un compuesto que aroma sangre y semen. Son puro errar/ de loba en el bosque. Tiñen con marfil y blanco el negro.

Noche de los cuerpos

En bastardilla, texto de Alejandra Pizarnik: fragmentos de
Los trabajos y las noches, en ídem.

(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Iustración: Kita Kyushu (c)

No fue Afrodita ...




    No fue Afrodita. No hubo plata tras el cristal, ni siquiera imagen. Solo ella, la pequeña muerta, la noche y un espejo de cenizas.
Qué espejo

En bastardilla, texto de Alejandra Pizarnik: 22, en Árbol de Diana.


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Iustración: Salvador Dalí (c)

Sacerdotisa y ...




  Sacerdotisa y autora. Ella alteró los nombres, y el orden de las cosas. Adrede confundió la secuencia en anaqueles, leyes del verbo. Después dijo: tal mi visión letal de las distancias.

Experiencia letal


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración:  Enheduanna (c)

Palabras solas ...




  Palabras solas. Alejandra rodeada de palabras. Jaulas que extreman los pestillos, lenguas que saltan las bisagras. Pero también palabras para despertar muertos/ palabras para hacer un fuego. Palabras píldoras, la poesía en frascos que ella rotula y administra.
  Primero se suicidaron las palabras. Después la escritura suicidó al poeta.
Cuál suicidio

En bastardilla, texto de Alejandra Pizarnik: fragmentos de Hijas del viento y de Cenizas, en Las Aventuras Perdidas.

(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: 123 RF (c)

23 de septiembre de 2019

Silencio del amor ...



  Silencio del amor, muerte silente, el silencio de la sangre, como el deseo: sexo callado y atizador rojo sobre la cautiva. En jaula mortal, un silencio perfecto. El que suicida. Por eso seguís hablando.

Un silencio perfecto


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

lustración: Jean Jacques André (c)

Para qué mentirte ...




  ¿Para qué mentirte, por qué resignarte, para que olvidar entonces? –preguntó Molina-Enrique–. Si en la vida conociste la muerte, y muerta seguís atravesando estos poemas, la única garganta.  Cuando soplo, hoy Alejandra encuentra el tono.

Sobrevida y bajomuerte
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Manejo del duelo (c)

Jamás fue más delgada ...




    Jamás fue más delgada esta divisoria entre vida y muerte. Nunca pudo alguien concebir El infierno musical, y menos logró la publicación póstuma en su vida. ¿Acaso suicidada? ¿Locura lo tuyo? Solo vos acreditaste una experiencia previa de la muerte. ¿Qué mejor mirada, cuál más alerta espera de este lado, que deshacer tu vida desde fin y trance?

Alejandra VI
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Salvador Dalí (c)

En el país ...




  En el país que parió a Borges, Cortázar y Piazzolla, otra vez la oligarquía ríe en los balcones mientras arroja al vacío papeles picados del poema. ¿Cómo pretenden que vuelvas de la muerte, si el poder que no paga flores ni champaña, continúa asesinándote?
Deseos imposibles


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Alejandra

19 de septiembre de 2019

Aunque dijiste...




  Aunque dijiste después: las palabras/ no hacen el amor/ hacen la ausencia. Mi voluntad solo es papel, y vos seguís garuando desde otro mundo. Pretendo tu recuerdo entre líneas, pero este mínimo refugio no cobra más apariciones. Apenas si presencio una al día.
Tras la muerte

En bastardilla, texto de Alejandra Pizarnik: fragmento de En esta noche, en este mundo,en Textos de sombra y últimos poemas.


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Neomudejar (c)

Ignoro si la mirada...




    Ignoro si la mirada arma el marco frente al mar. O si acaso es iridiscente el recuadro al devolverme otras imágenes en la distancia. Cierto que tras la pleamar de 1:27pm, y ausente el sol, tu figura tensó la atmósfera dentro del cerco que libera la puerta. Entonces la palabra llegó hasta mí, se deslizó por el cristal del escritorio, quizás pretendía trepar mi cárdigan. Tenías los ojos muy abiertos, y una lágrima abrillantaba lo inexplicable de tu piel. 

Regresos


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Francine van Hove (c)

Ella no conoció ...




  Ella no conoció el sol, supo el sermón caliente del último viento y se vistió de cenizas. Sabía del único combustible, de esta fila de penitentes ancha, extensa, de un mapa real prendido con alfileres del recuerdo. Hoy presencia cómo ardemos al leerla.

Pájaro de la amistad

En bastardilla, texto de Alejandra Pizarnik: Idea y fragmento de La jaula, en Las aventuras perdidas.

(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Alejandra Pizarnik

¡Ah, la caída ...




  ¡Ah, la caída! Parte del pensamiento adolescente –primer indicio de certeza–, y se perpetúa hacia ese fondo impreciso del que hablamos tanto hoy como antes. Descensora existencia es esta; creo solo de inconscientes el ascenso. Entonces, el poema se escribe desde atrás, y se intenta alcanzar la primera o –en realidad– esa única palabra que muy pocos pronuncian. El camino inverso, el retorno. Un fondo corona.
Búsqueda

(c) Carlos Enrique Cartolano.Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Pinterest 22 (c)

10 de septiembre de 2019

Poeta mediadora ...



  Poeta mediadora. Triunfo de alumbramiento cuando dice o lee. Su proclama consume distancia, agota el tiempo.
Valeria Pariso


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Valeria Pariso

Tránsito de sombra ...




  Tránsito de sombra a luminaria, de ausencia al ser, del logos a lo inhallable, la voz de Alejandra sigue encendida. Su tinta es indeleble.
Alejandra V


(c) Carlos Enrique Cartolan. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Alejandra Pizarnik

Poema es rito ...




  Poema es rito de entrega. Cuando una boca multípara rinde culto al oficio, las restantes entonan un coral sinfónico. La generosidad en la forma vence a la muerte. Son madres de leche redivivas mis saneadoras sacerdotisas de la luna.

Mimesis, poiesis y katharsis
 (c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Frederic Leighton (c)

Confinado ...




  Confinado junto al idioma, durante cincuenta y siete años escribí y pensé cuanto escribiría. Al atardecer, el sol te alumbró en un ángulo de la habitación… Ya estabas muerta, pero supe que tu idioma había sido el mismo, sentí con tu cuerpo y en él viví como simple amanuense. Entonces alcé mi voz con tu palabra, en multitud coreé tu nombre.
Alejandra IV


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustreación: Sarolta Bán (c)

Dulce matrilínea ...



  Dulce matrilínea. La diosa señala la frontera; su circunstancia es revulsiva: mujer, marejada y rito del poema. Voto por ella, por sus labios. Y mi Heracles destronado duerma en su vientre.

Sacerdotisa de la luna
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Mujer Lunar (c)

Singulares ...



  Singulares difíciles del idioma. Por caso: no puedo pronunciar pájaro sin pensar en traición y jaula; ni pez, sin contemplar al pescador que fríe. Tampoco palabra, porque al decirlo me invade un silencio sin opciones. Hoy dije Alejandra, y descreí estéril la semilla en surcos de su muerte.

Singular
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Radio Ranchera (c)

Apunto y disparo ...



  Apunto y disparo: Alejandra desprendida del sayo, resbala por los pies de un cristo de Bernard Buffet. No derrama una sola gota de sangre. Lleva la palabra, ebullición del idioma en sus arterias, alimento para mi ronda de observación.

Cristos de la contemplación
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Alex Zapata (c)

Finalmente descreímos...




  Finalmente, descreímos de la representación política, de todo consuelo a los desamparados, de alguna ventana que sincere voluntades de la nación. Hay silencio en jueves, porque aún lo previsto es arduo. Vivimos un abuso de la estadística, repetiría Jorge Luis Borges.
Inutilidad del voto


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Silencio Borges (c)

6 de septiembre de 2019

Yo llamo riqueza ...



  Yo llamo riqueza al pincel de Bernard Buffet por sobre los Rubens rubicundos. Porque naturalmente alimenta la mirada y a él responden mis espejos.

Desnudos de Bernard Buffet
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilusración: Bernard Buffet (c)

Contempla Miguel ...



  Contempla Miguel Veyrat –poeta lejano en Sevilla, aunque próximo– cómo la soledad termina por llevarse a su guarida, tanta respuesta vana, por la que este oficio consultó y hoy pregunta en dinámica implacable. En tanto Valeria Pariso –más y más cercana en cada línea– prefiere respuestas de amigas verdes, otoño y cristales mediante. Y vos, señora trashumante de interiores, dueña de heridas, cuanto hiere, antídotos y bálsamos: continuás con inquisi-ción en nuestras bocas, y tu habla ocupa todo sentido coral. Cuando vida y muerte se dice Alejandra, y todo pregunta por vos, y todo lo inhallable responde en fin con tu nombre.

Alejandra III
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Alejandra de archivo ...

Y continuará sucediendo ...



Y continuará sucediendo así. Vuelvo sobre apuntes de la noche anterior y comprendo por qué todavía la poesía brota en tu muerta. Y en llanuras de verde y virgen, y con maderas de ciruelo en tanto varón frágil; pero cada vez menos en mí, agotado de patria y poder.
Pizarnik sin fecha. Amanece.


(c) Carlos Enrique Carotlano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Manuel Álvarez Bravo (c)

Al descender poblás ...




  Al descender poblás la nómina de sobrevivientes. Ya no podrán llamarse alejandra; en ellos diferirán locura, órdenes de suicidio, y todo poema.
Revulsión


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Manuel Álvarez Bravo (c)

Se trata de la caída ...




  Se trata de la caída. La prolongan estrecheces de puño y papel, pretensiones del parte médico, aspiraciones periodísticas y epistolarios por llegar. También esta capacidad de comprensión de quienes quedamos, un orden en los coros, la idea de mujer al recordarte.

Esa mujer

(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Manuel Álvarez Bravo (c)



29 de agosto de 2019

Me engañan balcones ...



  Me engañan balcones de la edad. No mis palabras, que son pobres arañitas en invierno, no la mirada prodigiosa cuando atraviesa muro y  temporal; tampoco la oportunidad de mi nombre. Ni siquiera haber sabido de vos, amistades comunes, aquel movimiento de labios que dijo una vez obediente mi lengua. Es el idioma y en él tu descenso, conscientes ambos de que el fondo está abajo, y la inmersión cabe solo a tu consciente delirio de belleza.
Alejandra II


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Manuel Álvarez Bravo (c)

La sospecha ...




 La sospecha armó el anzuelo y el amor boqueó cubriéndose de escamas. La mirada tras la muerte, profetiza en cada espejo.
Sin hilo


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: 588 KU (c)

Por defenderte ...




  Para defenderte la risa, para atacar tu sollozo, cuanto creaste: negado. Digo desprecio propietario, gozo de inalcanzables, justicias del paraíso. Digo árboles de ceniza y testimonios del fuego.
Vacancias


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilñustración: Adolfo Vásquez Rocca (c)

Los cristales del azúcar ...




  Los cristales del azúcar molido, un tiempo saqueado por amor, sabores y saberes del otro, esperas a orillas del torrente, cada roce ardido en leños del recuerdo, aquella palabra justa y única por eso, latires al compás de los latidos, el más claro deseo y el propio encuentro en otros ojos, la muda de ropa si recuerda el cuerpo, una sombra, aquella carta, también la respuesta a esa carta y la carta que aún se espera, fugacidad en cada despedida, el nombre, ese mismo nombre en el lomo de los libros, una voz ocupante de aire-espacio, iluminaciones al despertar y bajo el agua, los parecidos que no son copias, y las copias porque imitan, todo lo que estuvo en esas manos y ahora es reconocido, repetidas líneas en los mensajes, los temas de conversación, los que se contestan y los que no se contestan, los olvidos sin nombre ni horario, otra sombra, pájaros y lunas en tránsito, el cuerpo, los cuerpos, el otro, el volumen del otro, estallidos, la espuma sobre el roquerío, hielos y hervores, los besos por fin.
  Los besos. Un último sol y el hoyo en la arena. La píldora y toda píldora. Huellas. Humores. Todo compartimos señora, todo menos la ausencia; absolutamente todo, menos una falta que selló la muerte.

Alejandra I


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración. Aarón Griffin (c)

Mamoria: casquillo ...




  Memoria: casquillo que completa la esfera. Aguja que cierra capilares. Discurso en la cara oculta del imperio. Voz que revela la palabra. Cuando un recuerdo ilumina su mejor imagen. O estalla el ritmo a través del decurso. Hombre: vigencia del pie o letargo en su historia.

Avulsiones de domingo
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Rusty Magenta (c)

Pienso en herencias ...




  Pienso en herencias. Único sueño para mi carne. Aunque fugaz, es próximo a temblores y deslumbramiento.
Filmaciones: Marco

(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Eduardo Stupia Studio (c)

No solo las manos...




  No solo las manos: prolongación del ojo. La palabra penetra y desagota también cuando el hijo, el ambiente y su profundidad. Es la memoria, justicia y muerte del tiempo. Verano de la piel, o impiedad del aire.
  El deterioro es veloz, condensa el transcurrido en piel y músculo, en lengua y habla. El corazón tiende débiles entretelas, meninges de papel, tintas para el seso.

Filmaciones
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Laureano (c)

Lo veo cuando ...




  Lo veo cuando brota, quiebra el alambrado y funda su libertad. De mi boca sale. En realidad de toda boca a la vez, sobre ráfagas oceánicas y en vertientes del deshielo. Él desova y suma legiones a su estirpe.
Multiplicación


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Grues du Japon (c)

21 de agosto de 2019

El poema habla lenguas ...




  El poema habla lenguas. Abre puertas de babel, y es torre visible desde cuatro esquinas del planeta.

Babel: tras un primer eslabón


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Minoru Nomata (c)

Allí por dentro ...




Allí por dentro, al calor de las fuentes siempre es el crepúsculo, la invención del color, un semillero de miradas a donar.
Semen: el salvoconducto
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Leonor Fini (c)

Porque a la carne ...



  Porque a la carne solo resta su ser perforada, un-a-través: este aluvión de sueño por palabras. Llega una edad en que el cuerpo pesa, y entonces vuelve el niño con llanto y carcajada.
Puerperio


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Metacarne (c)

Será de noche ...




  Será de noche, al descorrer celajes de incons-ciencia, que atraviese mis fronteras. Cuando sean alas mis ojos, vuelquen su contenido, todo cuanto no sabe del tiempo, porque maduró en el trayecto y habrá de fermentar hasta transigir horizontes. Me resisto al punto suspensivo –idea que debo a Fabián Iriarte–, porque en realidad no existe ni solo ni acompañado por otros dos: esta patria del progreso interior me parece infinita, desde que hubo adán bisexual y habrá superhombre de idéntica condición. Yo y cada cual transportamos esta yunta, nuestra babel y su biblioteca.
Cruzar la frontera


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Guillermo Gerdel (c)

Al siguiente minuto ...




  Al siguiente minuto, cuando el cauce estrecha y es justicia, la memoria alza ídolos del transcurrido. Nada se le parece ahora; la corriente es sumisión aunque contento. Lo llamo libertad: a uno y otro lado todo marcha inédito.
Libertad de faber a memoria


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Arte Minoico


Al disolver ...




  Al disolver, si goteo, me vuelvo líquido, aunque no gratuito. Me persiguen el idioma, sus leyes, la belleza y gozar con ella. No se trata de dineros, no es oro la línea, ni deslumbra el metal; en cada palabra la realidad cobra precio.
Mercado literario


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Lengua y Literatura (c)

Abajo espera ...




  Abajo espera mi amigo y cae una helada. Lo que digo cobra estado sólido, es un glaciar que corta, me alcanza ensangrentado desde que Patroclo se ofrendó en batalla.  Esto es hielo, pero lo que mucho antes y aquí mismo se dijo, es arroyo dulce. Canta, pero yo no; ni siquiera silabeo. Digo prosa cautiva entre taludes, márgenes compensados. Abajo espera mi amigo y cae una helada. Mi cuerpo traga palabras, se congela.
Palabras al encuentro


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: HD Fondos (c)

Bastaron ...


  Bastaron a Leonardo de Pisa setenta y cinco años para tomarle el pulso a la naturaleza. Al otro Leonardo bastante menos –sesenta y siete, fuera o no inspirado por los descubrimientos chinos–. Como no se discuten la secuencia Fn y tampoco la razón áurea, diré ahora que el poema es de la naturaleza más profunda, y por eso, extrañamente hueste del número.

Poema natural

(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustrración: Salvador Dalí (c)

14 de agosto de 2019

La mayor parte ...




  La mayor parte de mi vida desconfié de la matemática, sin acordar conmigo mismo si debía referirla como singular o plural. Vine pensando, con enormes ignorancia y egoísmo, que esta disciplina se oponía al ritmo espiritual, a la letra, y al lenguaje lírico. ¡Qué chasco! Ahora me entero:  mucho antes de que Fibonacci –Leonardo de Pisa– escribiera su tratado, la secuencia Fn era estudiada en las escuelas de la India, porque tanto Gopala –1135– como Hemachandra –1150–, se interesaban desde mucho tiempo atrás en los patrones rítmicos aplicados al lenguaje. Y quizás haya pocas cosas más próximas a la elegancia del verso que el nautilus, o aun las espontáneas floraciones de alcachofa y girasol, o ¡no olvidármelas!: las piñas de coníferas. En la naturale-za toda y en el cuerpo –razón áurea– rige el número, que fue dios de mayas.
El número



(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Nautilus

Casi todos esperan ...




 Casi todos esperan del otro lo que necesitan, no necesariamente lo mejor que puedan darle. Y aborrecen de sus pares, lo que en ellos mismos condenan. Mueren por la boca; por eso, como a peces intento pescarlos para su mejor interpre-tación. Después de siete años, recupero el protagonismo de la ducha muy caliente antes de escribir. Y tras la depuración, retorno al balance de sumas y saldos.

Celos, incomprensión y vacíos:
que de eso se trata en mayor parte


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2018

Ilustración: Giovanni Bellini (c)