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25 de enero de 2013

nippon




el sol que la pasión levanta descorre velámenes
sus hábitos de carmín humedad del cenit al pez ahuyenta sueños
su frontis su gloria de resurrección

él apunta a su sombra lejos y su estación de lluvias
la nombra él distingue su pasión levanta rumores alas él la acuna
en prados de agua fresca en sus erectos ramos

y la umbría lo sospecha sin saberle nombres
canta su calor por desvestirse desaprender la escarcha encenderse
en puntas de picas de sables de tejado en amarillos

su pasión levanta roces del idioma los reflejos
de cipango a finisterre de fuegos en la noche a terraustralis el sol
busca su origen en la sombra bajo el hielo un punto de fusión

se necesita que la noche caiga a un tiempo sobre dos
es encontrarse porque un astro al unísono alumbre viajar viajar
hacer mares y vaciarlos volar ser vientos y ahuecarles soplos

© Carlos Enrique Cartolano. Del riguroso delirio, 2013 

Ilustración: Monet

23 de enero de 2013

suelto




días pendientes rotos eslabones
demoran su fuente de cerezas                nos miran
van sueltos se enfermaron de incontinencia a todos pasan
su paño seco de algodón

mientras acidulan la tarde mis preguntas
brotes surreales arriman verde por rearmar cadena
soy mañana hago mar                          naufragios
sin marcas sobre el escritorio

exceso de peso lleva el ascensor
esta voluntad de poeta tuerto del día       eslabón
desprendido boca abierta terreno del revoloteo
manos pegajosas de despedida

busco balcones para aferrarme
la temperatura en intemperie baja y las moscas mueren
sólo encuentro trasluces de cristal           días huecos
amontono eslabones engarces rotos espumas de superficie

© Carlos Enrique Cartolano. Del riguroso delirio, 2013

Ilustración:  David Hockney

20 de enero de 2013

bañistas




el mar siempre cerca

vienen de lejos pasan por delante dejan sombras tan solo
azúcares rabiosos en alto miran desprendidas
tronchadas de mantas por debajo                     ah del mar

copian el resplandor no lo imaginan de testimonios vuelven
supieron del amor universos de arena y de sal
por espacios vacantes atropellan                      eh lo que brilla

a nada llaman poco llevan en palabras muñequitas animadas
de enero y sus proezas no preguntan piel a secas
porque inmóvil las veo pasar desde mi playa        oh seré invisible

© Carlos Enrique Cartolano. Del riguroso delirio, 2013

Ilustración: Giorgio De Chirico

enero




levanto la cortina ato arriba el ángulo de luz porque es enero
y en la mirada hay más de noventa grados                  como si atara
el sol en fuga el viento sus demonios
este antojo de derrotar follajes en verano                            voy atento
sé que el amor será sin bordes aunque sin hijos y alumbra enero
mis copas de verdes cristales

alcoholes en la fragua uno mismo en el trapiche
un arroyo torna a desatar los golpes de pistón              los enloquece
hay mantos de óxidos granates lo que no camina está en suspenso
estiro mi palabra en chaise longue me dejo pintar
tamara de lempicka detrás de los pinceles                   y engrano el alma
sin desear otras mudanzas

hubo tiempos de tabaco sus nubes envolvían amarilleando
dientes falanges garabatos en papel época de miel amarga y pesadilla
alambiques del verso llevaban palabras sin correspondencia
precisé los nombres para tanta riqueza                       después la hoguera
danza del fuego máscaras indescifradas llantos rugidos punto
es enero y te invito a mis ojos trae tus manos y tu boca

© Carlos Enrique Cartolano. Del riguroso delirio, 2013

Ilustración: Tamara de Lempicka

baños




aunque me espere el placer de la ducha el baño sea en benarés
se crea que limpia costras el ganges
restos de otras vidas
el tiempo seguirá estando aquí entre los brazos
al centro el astro este brillo
la paternidad del carro y sus caballos

aunque arrugue suelte amarras la carne
los temores enciendan
sus hogueras de humo blanco
se dibujen alas en las manos crezcan anteojos solares
otra vez se parta al extranjero
habrá una puerta firme contra el viento insobornada erecta

un punto existe donde rebotan las preguntas
el paso congela los caracoles enrulan
en violetas y amarillos persiste la humedad
estás de pie ante esos ventanales detrás el mar
lo demás es foto cinta grafo inmerecido
sólo tu presencia purifica

© Carlos Enrique Cartolano. Del riguroso delirio, 2013

Ilustración: Imágenes tomadas de la red, sin identificación de autor

días




por otra temporada en la tierra ésta diferente extinguidos
incendios franja sin quiebres sin arrugas
nueva pátina ámbar el color materia gaseosa volatilidad de los océanos
voy con ella                                         existe acaso el tiempo
sobrevive
lo creímos fatuo ficción invento entre fallas y angustia del hombre
pero sucedió que se había agotado clausura en llave de paso
rejas puestas al pestañeo insomnio y crueldad de otoño
no quedaba tiempo digo tan convencidos llegábamos con borges beckett
el mismo heidegger que montaba témpanos del ser
no creímos que las puertas del templo continuaran abiertas

primeros días temporada de insecticidas de a puños
la mosca expone su cadáver y el ángel recorre pasillos del mercado
no sé aún ignoro cuándo dónde culmina el amor si atardece
si se pone                                           el astro que brilla en la piel
sólo que encontré un cabo suelto tironeé del tiempo pendiente
y volvió a ser de día

es porque el agua refleja aleteos del espíritu de dios dice brodsky porque
él es tiempo porque siempre nos trae dentro de los puños

y comprendo ahora
mientras brille bien alto pervivirá el amor


© Carlos Enrique Cartolano. Del riguroso delirio, 2013

Ilustración: Omar López García

19 de enero de 2013

anclas





tanto sumar calcular restar y balancear me olvido
de que no existe el tiempo esa espina presunta pilar de amores
inmaduros                                 sembrado de fracturas
ya que todo es fatuo atardece obsta la mirada

la noche es un rubí sin brillo
pero este prado continúa hay guirnaldas de luces que orillan senderos
me florecen despiertan                sabores y aromas
ya que atan las bocas me pronuncia el beso a deshorizonte

todo podrá cambiar entonces menos tus labios cráteres
de la luna estaciones del sueño dedos de la primavera pelajes del alma
en ti anclado todo puedo              soy la oreja de Van Gogh
para escucharte la mirada azul de Pablo que copia tu sonrisa

© Carlos Enrique Cartolano. Del riguroso delirio, 2013

Ilustración: Eduardo Olaverri

estantes





…Esa virgen manera de vestirse…
Alberto Luis Ponzo –Algo ingenuo-


escribir esa costumbre de echar palabras al caldero
de cargarse las espaldas              desvestirse devolver orígenes
del lago y de la piel escribir es leerse los adentros pensar lo dicho
en un reflejo                              es salir otra vez
la cabeza mojada el corazón poroso es llevarse uno hasta cuatro
en la cuenta es anochecer sonriendo escribir es eso es también
no perder el tiempo enterarse del derroche y la ganancia
llevar inventario del perdido es invertir el guante
escribir es descalzarse                 para atar papeles
después escapar a las lejías al internarse de lámpara en la mina

es derramar intimidad resumir devolver flores al idioma escribir
es gestionar aceptación                acuerdo de bocas y cabeza
porque leer es escribir de nuevo
la escritura oferta desafío es espacio abierto sendero interminable
escribir es pintar del color que ayer faltaba escucharse en el silencio
ocupar vistas del otro invadir las bocas
es vestirse de domingo                (ingenua letra del amante)
suscitar en martes pronunciar un nombre inventado o descubrirlo
oculto entre las rocas                  escribir es atar cien caras
armar con madreperlas la experiencia es brillo de pura imitación

después dejarse herir en pleno verso cruzar la calle mirando el centro
de la tierra o el eclipse                escribir es escuchar un cuento
con las piernas acariciar el sueño del escarabajo con la lengua
es dibujar ojivas el arco tenso fiel de manos es estirar las sábanas
echar cerrojos pero también         escribir es copiar las llaves

© Carlos Enrique Cartolano. Del riguroso delirio, 2013

Ilustración: Museo Frida Kahlo

17 de enero de 2013

par







porque eres seré nuestra historia precipita en dos cascadas
una cristaliza y otra fluye                       hay buen final
amar a flote celeste en equilibrio janus respira a corazón abierto

también por dos ventanas apunta la mirada
cuanto se calló congela desborda sin límites el ojo él pretende
dibuja bota al agua testimonian sus balsas precursoras

norte o sur poco importa si oriente occidente detrás si sobre
porque eres seré por delante en reversa tu sol alumbra
comienzos y finales                              soy este mapa tu presente

que no quede olvido aunque bifurquen los senderos
apuntaré recuerdos haré visible cada sueño pondré a vivir sonrisas
al eterno sereno de las fotos y cada encuentro comiéndose distancias

porque somos dos caras la única magnolia sin gestos a la sombra
sin careta despojado voy la historia nace aquí en mi frente eres y seré
mañana y lumbre luna con estrella          mis gotas y tu cuenco

© Carlos Enrique Cartolano. Del riguroso desborde, 2013

Ilustración: Estela bifronte de Atán

16 de enero de 2013

soplidos




… Y la tierra en sus simientes aladas,
como el poeta en sus palabras, viaja…
Saint-Jon Perse  - Anábasis, V

fin del viaje temblores en los pies dibujo insuficiente
la realidad asesina de relojes avanza sobre colores de mañana
son días de piel y ángel van abiertas las ventanas de la luna

mirada de cabeza perdida su clavo de acero
barandas al jardín de las delicias             y el equipaje
puesto a descansar panza ocre bermellón o verdinegra

cede la voz que llegó tensa cuero al sol
aquí en interiores de cajón crecen proyectos sogas de andinista
la cabeza comburente y el rocío disperso en lagrimales

sabrás entonces de ansiedades y regresos

© Carlos Enrique Cartolano. Del riguroso delirio, 2013

Ilustración: Cristóbal Toral
 

monte calvo





aquelarre de domingo tarde en buenos aires tribunas
de la memoria esponjas de un tiempo recíproco
común pañuelo                           enlace
de conciencias y mundos paralelos
hay música palabras en alza manos responsables del orden
estético                                     hay paquidermos
venidos de cartago silencios siberianos corresponsales
de guerra que simulan cien disfraces

aquelarre de domingo por la tarde prejuicios del recuerdo
sin edad cuando vengo de vuelta de tumbos y tambores
ellos perdieron la sombra                       mimetizaron
prenden sus hogueras diariamente la cuestión es saber
a quiénes interesan                     las convocatorias
al final y al reinicio cuando todo sucede independiente
de voluntades preclaras pero también de las oscuras.

© Carlos Enrique Cartolano. Del riguroso delirio, 2013 

Ilustración: Delacroix


15 de enero de 2013

sepia





…traspasando un ensueño consagrado
a las sombras…
Saint-John Perse -Para celebrar una infancia, IV-

cristaliza y licua la sal bajo velada de cuerpos ciegos
acaso hay nidos bajo matas de rastrojo aquí
donde antes de silbar se acurruca la perdiz         se vuelve
para vivir se vive regresando a la lágrima a su química
al sonido trizado del cristal                               al impacto
de sol en las frentes para que las estrellas fluyan
y ensañe el mar sus espumas cuando aliste navajas del recuerdo


disuelta sal que da color pardo amarillo pajizo siena y sepia
la tibieza lleva ese tono el sabor difunde reflejos
de sepia anaranjado
ha vuelto sus pasos sus dos interrogantes quieren saber por qué
no pudo olvidarla si volverá el multicolor a las miradas
cuándo los sueños dejarán de pintarse sepia
se incorporará quizás su largo cuello sobre sal del lago            ave
la que lleva peinado en torre uñas cortantes y lengua confesora

© Carlos Enrique Cartolano. Del riguroso delirio, 2013

Ilustración:  Representación egipcia de la reina Neferftiti

tiro al blanco





el mar antes del mediodía
es un Domingo en que el sueño ha tomado el cuerpo de un
Dios, plegando sus piernas…
Saint-John Perse –Para celebrar una infancia, VI-

con cruce de caminos tras los ojos columnas de obreras
desbordados hormigueros del rumor a través del regreso voy
la carne es carretera doméstica
mañana con el viento en feriado y ciudad de lo que resta

caballo brioso es este recuerdo de las pasadas noches
la humedad reverbera son espesas nuestras palabras abismo
tranquera                                  la boca el piélago
se encrespa el mar si no lo miras todo revierte sucede otra vez
bajo tus pies y en la copa de mis manos

porque algo evapora bajo el sol su verano resquebraja los terrones
memorizo un parlamento para otelo consigo temores de desdémona
devuelves trono a agamenón vuelve desde tu piel yocasta
como cada mujer llevas en tu mes a rea                                                          
y se desliza por mis piernas hércules en pendiente de tareas

es el jardín de los caballos sueltos a él pertenece tu mirada
al terreno dilatado                       el espejo no incluye nubes
ni alambrados
al fantasma de la espera hábito intasado y amarillo
a las idas sus recuerdos al entalcado de retornos y también
                                               a la paciencia

© Carlos Enrique Cartolano. Del riguroso delirio, 2013 

Ilustración: Néstor Martín

13 de enero de 2013

diario




se riegan todavía jardines en el pecho suenan cencerros
de la carne hay alivios brotes de plata en los olivos
se está cercano o distante frío o encendido
si algo vibra con luz propia                     cantan ecos la lluvia
y el arroyo van al frente el mundo y sus terrones
rejuvenece la brisa sus recuerdos           entornan párpados
cuando el sol atiza sus hogueras de vanguardia

sí la realidad parece inalcanzable en hologramas
con retícula de imágenes telas húmedas de oriente ciclos
del hombre férreas cuevas                    desfleca el tiempo
sus plumas y sus verdes la coraza del silencio que azuliza
hay flores que crecen por la noche inevitables
historias son ellas con rostros que transcurren y reflejan

© Carlos Enrique Cartolano. Del riguroso delirio, 2013

Ilustración: Luis Sogorb

piedra libre



                                                                                                                                                                                                           …Ojalá que nunca me olvide
de sus manos, escribió…
Inés Legarreta –El abrazo que se va-

también las manos trasladan ojivas nucleares
crianza de explosión
paisajes al día siguiente sus fermentos de ausencia
así la palabra estira sobre trampas antiguas
de razas estirpes y poderes                   brevas hay
destino que madura

ahora tu boca es un abrazo bajo la lluvia
la cuerda que tirar por superar la ciénaga
entro en ella y vuelvo destilado               devuelto en sueño
aire agua vuelo armadura qué queda del amor
sino el verbo con sus flores
los colores violeta y amarillo licor aromas

plumas secas hay sobre el triunfo de los ojos

© Carlos Enrique Cartolano. Del riguroso delirio, 2013

Ilustración: Marta Ballesteros