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15 de noviembre de 2019

La noche, desmesura ...




  La noche, desmesura y cálculo, probabilidad, una estética del sueño, lo real bajo plantas y alertas en mirada. Este soy. Quien prosigue, ciego a voluntad. Sobre rodillas de artrosis cultivada por prolongación de espera. Mi escritura largamente demorada; cuanto no logra ser dicho, aun visto, aunque verbalizado. Calzo sorderas de ansiedad o celo. La cuna equivocada y sangrados del viejo amor. Sufro escoriaciones de tránsito, porque el retorno es imposible, dicen.
La noche más larga


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019

Ilustración: I´m still growing (c)

Al cabo me nace...




    Al   cabo   me   nace   Talbot- Michael-James –Staffordshire, 1959–: filos del cincel, fidelidades su vaciado, brillo cuando el metal funde. Oro rezuma la mirada. Este es tiempo de Briseidas sin cadenas, Ofelias de tierra firme, cuando hay  para Fridas consuelo,  y el poder rescata Marilines del infierno.

Michael James Talbot


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019

Ilustración: Michael Talbot (c)

Entonces es cuando ...




  Entonces es cuando Valeria cruza vitrales de Rouen y pregunta. ¿Qué sé en dichos, de letra escrita? ¿Qué juicio selló el poema? ¿Otra Juana acaso, otra hoguera? El silencio imanta un orden de palabras sin dientes. No se muerde, es de lengua libre su poder de incendio y arenado. Una bandera en altos del castillo, su flama, cuanto el poema sopla. Valeria brisa.

Valeria Pariso
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019

Ilustración: Rouen

Tus ojos en mí...




  Tus ojos en mí, porque progresa la mañana. La distancia no existe; tan solo el recuerdo opera. Él cabalga armaduras sin piel de olvido, cuando todo otra vez sucede y cambia, cambia y sucede.

Distancia violada


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019

Ilustración: Nick turner (c)

13 de noviembre de 2019

Es hora de ...




  Es hora de poblar, cuando vuelvo hasta Bolaño. Repaso la última lectura. Comparto con él plazos y urgencias, la espera, otra fuga. El cuchi creyó que ni el diablo podría salvarnos; sus desórbitas ya no son de este siglo, pero sí su voz. Lo que permanece, puebla. Sé que así la naturaleza cree conformarnos por igual.

Memoria porvenir


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019

Ilustración: Max Cachimbra (c)

Alguien compuso ...



  Alguien compuso el mortero esta mañana. No yo. Algo celebró alianza de relojes con espera; yo tan solo flexiono las piernas –no sin algún esfuerzo– y dejo la cama. 7:46 y la bandada más cercana recuerda la ausencia de pajareras, el feriado además, último día de otro otoño. Sin contemplarlos, sé que volverán al ritual de sobrevuelos: un orden indefinible que también algo gobierna. Al rondar alturas ellos –alados– niegan protagonismo al otro mortero: el del constructor cuando vuelve a mezclar cemento, cal y arena con fecha de vencimiento.
Morteros


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019

Ilustración: Estorninos ...

¿Hay alguien ahí?



  ¿Hay alguien ahí? La pregunta se hace una vez, y no se agota; continúa girando, oscilante, penetra y atraviesa, desviste y transgrede. Giannuzzi-Joaquín, mi maestro vivo desde el primer poema, continúa preguntando. Intento responderle, pero no traigo conmigo al dios de signos y sentencias; apenas si cuento con un cuerpo maltrecho, el fárrago de presencia ausente y soledades.

¿Hay alguien…?
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019

Ilustración: Francisco Toledo (c)

9 de noviembre de 2019

Lo que pregunte hoy ...




  Lo que pregunte hoy, más todo cuanto cuestioné, será pronto sometido a la gran trompa del hielo, al cedazo de un cazador taciturno que corre tras respuesta a idénticas cuestiones.

Un tiempo de preguntas
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019

Ilustración: Joey Lawrence (c)

Bajo caricias de tu mano ...




  Bajo caricias de tu mano está el telón de fondo. Tras mi última palabra, un suspiro de franca ignorancia. El Éufrates lleva desaguando ciento veinte siglos y en Anatolia sus fuentes resisten, pese a la metralla y miles de cadáveres que el golfo aún devora.

Telón de fondo
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019

Ilustración: Sputnik News (c)

De ellas mismas ...



  De ellas mismas difieren mis palabras. Lo dijo Gadamer, y es mi experiencia. Me despido y conozco a un tiempo único, cuando al regresar rechazo lo evidente y compruebo lo indecible.


Acción y reacción
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019

Ilustración: Unam (c)

Qué haré con mi ...




    Qué haré con mi univocidad sino encender polisemia en otro. Lo dicho quiebra el murmullo y convoca silencio. Lo no dicho cuestiona y empuja estallidos; el eco despierta y sosiega en extremos del lenguaje.

Por igual escribidor y escucha


Ilustración: Miguel Ángel López Medina (c)

5 de noviembre de 2019

No parezco, sino ...




  No parezco, sino que soy uno más en pie de músculo.
La compañía

(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019

Ilustración: Miguel Ángel Buonarotti

Del lenguaje es ...




  Del lenguaje es mi naturaleza. Reclamo el contagio, la pura infección del habla, para acompañar marejadas de mutancia.

Tránsitos del cambio
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019

Ilustración: Tilmatti (c)

Acaso enmudecer ...



  Acaso enmudecer, o admitir en uno peldaño de pie  ajeno.   La  palabra,  como  el sentido  común  –Descartes diría– se distribuye por igual en multitudes, pero no todos son buenos amantes. El beso y la segunda copa, agregó Galeano, y lo reafirmo, seleccionan entre amantes al mejor. Me resisto a ver peldaños en quien me acompañe de cerca; antes veo aberturas, las bisagras que entre reclamos se someten.
Respirar desde el otro


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019

Ilustración: Julieta Strasberg (c)

Es único el poema ...





  Es único el poema. Arde tras mueca y maquillajes, ordena asientos y carreras. Reina sobre el silencio y la mirada.

El único poema
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019

Ilustración:  Arte Arq (c)

31 de octubre de 2019

Mi patria está ...




  Mi patria está donde respondo preguntas a Marco. Él quiere conocer estadística en mi poesía, cuando yo creía imposible el número en ella. Le digo: trato de escribir el único poema, y aún no lo he conseguido. Aunque lleve guardados cuatro mil, sin sentir que esa cifra sea número. Después recorro el último, introduzco varias modificaciones, descreo de su carácter porque vine extremando la forma, hice liviano y plástico el poema, para que volara, resistiera a flote, le dibujé manos y pies con qué sostenerse en la lectura, abrojos para contener adversidad y ráfagas, le planté superficie para visos de realidad y para el tacto que es compañía y tranquiliza. Finalmente, lo pongo en pie enderezándole el cuello. Pero creo que por hoy canto bajito y nadie escucha.

Estadística y poema


(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019

Ilustración: Wiriko (c)

Solo se llega al ...




  Solo se llega al poder/ en otra bestia, dice Leopoldo-Teuco-Castilla. Es Ngorongoro, donde el poeta muestra testimonio de cuanto queda en África, la cantera del imperio.  Y otros dicen que suba a lo más alto del Mont Oké-Egnité para copiar la visión de los reyes mutantes, las cuarenta y dos colinas, Dassa-Zoumé que cuelga sin lugar a deslizamientos, y la sabana en torno. Allí todo vuelve a animarse en la mirada, y cada ser cuenta con múltiples versiones según esté, celebre rito, o se vista. Porque no hay disfraces sino prodigios de mudanza.
  Pero también ahora, el tiempo opera cambios en poderosos que cuentan proezas a la par del botín. Como en Benin, los potentados de mi tierra tienen claro qué depredar y salen de caza diariamente. Yo, que llevo mi cuerpo sobre piernas que ya no sirven para escapar, logro presenciar las metamorfosis y sus resultados en hienas, dragones de comodo, moscas tsé-tsé, leopardos, víboras gariba, arañas bananeras, pulpos de anillos azules, hipopótamos, cocodrilos de aguas saladas y mosquitos, en orden creciente de ferocidad.

África de Teuco
Ilustración: Dassa

A mi lado, la mujer...




  A mi lado, la mujer redime. Me hace lugar en su barca; rectora en los rescates, capitana de tormentas, reina la luna sin eclipse. Ahora he de escucharla y patriar en mi regreso.
Congreso argentino

Ilustración: Leila Amat (c)

También yo miro ...



 También yo miro mis manos, como si te viera. Los sarmientos recuerdan la edad de oro, mientras vierto el último licor y la miel licúa.

Sin terciopelos
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019

Ilustración: También yo miro ...

Fue deuda quedarse ...




  Fue deuda quedarse, y morir donde indicaron. Cada una de mis cicatrices se abrió en herida.  A lo lejos vos reías sin presentir al victimario.

La existencia, base imponible
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019

Ilustración: Paraíso Feixista (c)