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9 de mayo de 2008

Y... ¡Es la poesía, ché!



Se me ocurrió que a más de uno le vendría bien leer lo que dijo el mayor poeta vivo indoamericano, en oportunidad de ser premiado con El Cervantes. A mí, por caso, me sirvió de mucho.

"…ahí está la poesía: de pie contra la muerte…"

(…) A la poesía hoy se premia, como fuera premiada ayer y aun antes en este histórico Paraninfo donde voces muy altas resuenan todavía. Y es algo verdaderamente admirable en estos "Dürftiger Zeite", estos tiempos mezquinos, estos tiempos de penuria, como los calificaba Hölderin preguntándose "Wozu Dichter", para qué poetas. ¿Qué hubiera dicho hoy, en un mundo en el que cada tres segundos y medio un niño menor de cinco años muere de enfermedades curables, de hambre, de pobreza? Me pregunto cuántos habrán fallecido desde que comencé a decir estas palabras. Pero ahí está la poesía: de pie contra la muerte.

Safo habló del bello huerto en el que "un agua fresca rumorea entre las ramas de los manzanos, todo el lugar sombreado por las rosas y del ramaje tembloroso el sueño descendía", Mallarmé conoció la desnudez de los sueños dispersos, Santa Teresa recogía las imágenes y los fantasmas de los objetos que mueven apetitos, San Juan bebió el vino de amor que sólo una copa sirve, Cavalcanti vio a la mujer que hacía temblar de claridad el aire, Hildegarda de Bingen lloró las suaves lágrimas de la compunción, y tanta belleza cargada de más vida causa el temblor de todo el ser. ¿No será la palabra poética el sueño de otro sueño?

Santa Teresa y San Juan de la Cruz tuvieron para mí un significado muy particular en el exilio al que me condenó la dictadura militar argentina. Su lectura desde otro lugar me reunió con lo que yo mismo sentía, es decir, la presencia ausente de lo amado, Dios para ellos, el país del que fui expulsado para mí. Y cuánta compañía de imposible me brindaron. Ese es un destino "que no es sino morir muchas veces", comprobaba Teresa de Avila. Y yo moría muchas veces y más con cada noticia de un amigo o compañero asesinado o desaparecido que agrandaba la pérdida de lo amado. La dictadura militar argentina desapareció a 30.000 personas y cabe señalar que la palabra "desaparecido" es una sola, pero encierra cuatro conceptos: el secuestro de ciudadanas y ciudadanos inermes, su tortura, su asesinato y la desaparición de sus restos en el fuego, en el mar o en suelo ignoto. El Quijote me abría entonces manantiales de consuelo.

Lo leí por primera vez en mi adolescencia y con placer extremo después de cruzar, no sin esfuerzo, la barrera de las imposiciones escolares. Me acuciaba una pregunta: ¿cómo habrá sido el hombre, don Miguel? Conocía su vida de pobreza y sufrimiento, sus cárceles, su cautiverio en Argel, su Lepanto, los intentos fallidos de mejorar su suerte. Pero él, ¿quién era? Releía el autorretrato que trazó en el prólogo de las Novelas Ejemplares: "Este que veis aquí, de rostro aguileño, de cabello castaño, frente lisa y desembarazada", que nada me decía, salvo la mención de sus "alegres ojos". Comprendí entonces que él era en su escritura. Me interno en ella y aún hoy creo a veces escuchar sus carcajadas cuando acostaba al Caballero de la Triste Figura en el papel. Sólo quien, desde el dolor, ha escrito con verdadero goce puede dar a sus lectores un gozo semejante. Cómico es el rostro de la tragedia cuando se mira a sí misma.

Declaro que, en verdad. quise recorrer ante ustedes, con ustedes, los trabajos de Persiles y Sigismunda, o la locura quebradiza del licenciado Vidriera, o compartir la nueva admiración y la nueva maravilla del coloquio de los perros, o el combate verdaderamente ejemplar entre los poetas malos y los buenos que tiene lugar en "Viaje del Parnaso" y en el que cualquier buen poeta podía caer herido por un pésimo soneto bien arrojado. Pero tal como la lámpara alimentada a querosén que los campesinos de mi país encienden a la noche y alrededor de la cual se sientan a cenar, cuando hay, y luego a leer, cuando hay y cuando hay ganas, y a la que mosquitos y otros seres alados acuden ciegos de luz y la calor los mata, así yo, encandilado por don Alonso Quijano, no puedo sustraerme a su fulgor.

Muchas plumas hondas y brillantes han explorado los rincones del gran libro. Por eso, parafraseando al autor, declaro sin ironía alguna que, con seguridad, este discurso carece de invención, es menguado de estilo, pobre de conceptos, falto de toda erudición y doctrina. Sólo hablo como lector devoto de Cervantes, pero quién puede describir los territorios del asombro. Con mucha suerte y perspicacia, es posible apenas sentarse a la sombra de lo que siempre calla.

Cervantes se instala en un supuesto pasado de nobleza e hidalguía para criticar las injusticias de su época, que son las mismas de hoy: la pobreza, la opresión, la corrupción arriba y la impotencia abajo, la imposibilidad de mejorar los tiempos de penuria que Hölderlin nombró. Se burla de ese intento de cambio y se burla de esa burla porque sabe que jamás será posible terminar con la utopía, recortar la capacidad de sueño y de deseo de los seres humanos. Cervantes inventó la primera novela moderna, que contiene y es madre de todas las novedades posteriores, de Kafka a Joyce. Y cuando en pleno siglo XX Michel Foucault encuentra en Raymond Roussel las características de la novela moderna, éstas: "el espacio, el vacío, la muerte, la transgresión, la distancia, el delirio, el doble, la locura, el simulacro, la fractura del sujeto", uno se pregunta ¿qué? ¿No existe todo eso, y más, en la escritura de Cervantes?

Su modernidad no se limita a un singular universo literario. La más humana es un espejo en el que podemos aún mirarnos sin deformaciones en este siglo XXI. Dice Don Quijote: "Bien hayan aquellos benditos siglos que carecieron de la espantable furia de aquestos endemoniados instrumentos de la artillería a cuyo inventor tengo para mí que en el infierno se le está dando el premio de su diabólica invención, con la cual dio causa que un infame y cobarde brazo quite la vida a un valeroso caballero, y que sin saber cómo o por dónde, en la mitad del coraje y brío que enciende y anima a los valientes pechos, llega una desmandada bala (disparada de quien quizá huyó y se espantó del resplandor que hizo el fuego al disparar la maldita máquina) y corta y acaba en un instante los pensamientos y la vida de quien la merecía gozar luengos siglos".

Desde el lugar de presunto caballero andante quejoso de que las armas de fuego hayan sustituido a las espadas, y que una bala lejana torne inútil el combate cuerpo a cuerpo, Don Quijote destaca un hecho que ha modificado por completo la concepción de la muerte en Occidente: es la aparición de la muerte a distancia, cada vez más segura para el que mata, cada vez más terrible para el que muere. Pasaron al olvido las ceremonias públicas y organizadas que presidía el mismo agonizante en su lecho: la despedida de los familiares, los amigos, los vecinos, el dictado del testamento ante los deudos. La muerte hospitalizada llega hoy con un cortejo de silencios y mentiras.

Y qué decir de los 200.000 civiles de Hiroshima que el coronel Paul Tobbets aniquiló desde la altura apretando un simple botón. Piloteaba un aparato que bautizó con el nombre de su madre, arrojó la bomba atómica y después durmió tranquilo todas las noches, dijo. Pocos conocen el nombre de las víctimas cuya vida el coronel había segado. La muerte se ha vuelto anónima y hay algo peor: hoy mismo centenares de miles de seres humanos son privados de la muerte propia. Así se da en Irak.

Creo, sin embargo, como el historiador y filósofo Juan Carlos Rodríguez, que el Quijote es una gran novela de amor. Del amor imposible. En el amor se da lo que no se tiene y se recibe lo que no se da y ahí está la presencia del ser amado nunca visto, el amor a un mundo más humano nunca visto y torpemente entrevisto, el amor a una mujer que no es y a una justicia para todos que no es. Son amores diferentes pero se juntan en un haz de fuego. ¿Y acaso no quisimos hacer quijotadas en alguna ocasión, ayudar a los flacos y menesterosos? ¿Luchando contra molinos de aspas de acero, que ya no de madera? ¿Despanzurrando odres de vino en vez de enfrentar a los dueños del dolor ajeno? ¿"En este valle de lágrimas, en este mal mundo que tenemos -dice Sancho-, donde apenas se halla cosa que esté sin mezcla de maldad, embuste y bellaquería"?

He celebrado hace dos años, con ocasión de la entrega del Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, mi llegada a una España que no acepta las aventuras bélicas y que rompe clausuras sociales que hieren la intimidad de las personas. Hoy celebro nuevamente a una España empeñada en rescatar su memoria histórica, único camino para construir una conciencia cívica sólida que abra las puertas al futuro. Ya no vivimos en la Grecia del siglo V antes de Cristo en que los ciudadanos eran obligados a olvidar por decreto. Esa clase de olvido es imposible. Bien lo sabemos en nuestro Cono Sur.

Para San Agustín, la memoria es un santuario vasto, sin límite, en el que se llama a los recuerdos que a uno se le antojan. Pero hay recuerdos que no necesitan ser llamados y siempre están ahí y muestran su rostro sin descanso. Es el rostro de los seres amados que las dictaduras militares desaparecieron. Pesan en el interior de cada familiar, de cada amigo, de cada compañero de trabajo, alimentan preguntas incesantes: ¿cómo murieron? ¿Quiénes lo mataron? ¿Por qué? ¿Dónde están sus restos para recuperarlos y darles un lugar de homenaje y de memoria? ¿Dónde está la verdad, su verdad? La nuestra es la verdad del sufrimiento. La de los asesinos, la cobardía del silencio. Así prolongan la impunidad de sus crímenes y la convierten en impunidad dos veces.

Enterrar a sus muertos es una ley no escrita, dice Antígona, una ley fija siempre, inmutable, que no es una ley de hoy sino una ley eterna que nadie sabe cuándo comenzó a regir. "¡Iba yo a pisotear esas leyes venerables, impuestas por los dioses, ante la antojadiza voluntad de un hombre, fuera el que fuera!", exclama. Así habla de y con los familiares de desaparecidos bajo las dictaduras militares que devastaron nuestros países. Y los hombres no han logrado aún lo que Medea pedía: curar el infortunio con el canto.

Hay quienes vilipendian este esfuerzo de memoria. Dicen que no hay que remover el pasado, que no hay que tener ojos en la nuca, que hay que mirar hacia adelante y no encarnizarse en reabrir viejas heridas. Están perfectamente equivocados. Las heridas aún no están cerradas. Laten en el subsuelo de la sociedad como un cáncer sin sosiego. Su único tratamiento es la verdad. Y luego, la justicia. Sólo así es posible el olvido verdadero. La memoria es memoria si es presente y así como Don Quijote limpiaba sus armas, hay que limpiar el pasado para que entre en su pasado. Y sospecho que no pocos de quienes preconizan la destitución del pasado en general, en realidad quieren la destitución de su pasado en particular.

Pero volviendo a algunos párrafos atrás, ¡hay tanto que decir de Cervantes!. De este hombre tan fuera del uso de los otros. De sus neologismos, por ejemplo. Salvo él, nadie vio a una persona caminar asnalmente. O llevar en la cabeza un baciyelmo. O bachillear. Don Quijote aprueba la creación de palabras nuevas, porque "esto es enriquecer la lengua, sobre quien tienen poder el vulgo y el uso". Hace unos años, ciertos poetas lanzaron una advertencia en tono casi legislativo: no hay que lastimar al lenguaje, como si éste fuera río coagulado, como si los pueblos no vinieran "lastimándolo" desde que empezaron a nombrar. Cuando Lope dice "siempre mañana y nunca mañanamos" agranda el lenguaje y muestra que el castellano vive, porque sólo no cambian las lenguas que están muertas. La lengua expande el lenguaje para hablar mejor consigo misma.

Esas invenciones laten en las entrañas de la lengua y traen balbuceos y brisas de la infancia como memoria de la palabra que de afuera vino, tocó al infante en su cuna y le abrió una herida que nunca ha de cerrar. Esas palabras nuevas, ¿no son acaso una victoria contra los límites del lenguaje? ¿Acaso el aire no nos sigue hablando? ¿Y el mar, la lluvia, no tienen muchas voces? ¿Cuántas palabras aún desconocidas guardan en sus silencios? Hay millones de espacios sin nombrar y la poesía trabaja y nombra lo que no tiene nombre todavía.

Esto exige que el poeta despeje en sí caminos que no recorrió antes, que desbroce las malezas de su subjetividad, que no escuche el estrépito de la palabra impuesta, que explore los mil rostros que la vivencia abre en la imaginación, que encuentre la expresión que les dé rostro en la escritura. El internarse en sí mismo del poeta es un atrevimiento que lo expone a la intemperie. Aunque bien decía Rilke: "[…] lo que finalmente nos resguarda/es nuestra desprotección". Ese atrevimiento conduce al poeta a un más adentro de sí que lo trasciende como ser. Es un trascender hacia sí mismo que se dirige a la verdad del corazón y a la verdad del mundo. Marina Tsvetaeva, la gran poeta rusa aniquilada por el estalinismo, recordó alguna vez que el poeta no vive para escribir. Escribe para vivir.

4 de mayo de 2008

Pájaros del regreso



El tiempo
Que es un pájaro despierto
Trepó llevándonos.
Íbamos de regreso
Sonriendo al devolver
Y riendo por encontrar
Afectos. Usted sabe: el tiempo.

Es como un pájaro
Que lleva abierto el pico
(Aunque a veces lo cierre
Y el fin lo sorprenda lejos).
Como llevábamos ancha la boca
De tanto cuento
Y mucho buche lacrimal
Intentábamos reír.

Se volvía con el tiempo
Agotándonos de tanto demorar
En avión/ Superiores alas
A cualquier pájaro
O transporte histórico
Que vuele a pico abierto.
Íbamos escribiendo
Y llorando a veces
Entre sacudones (usted sabe:
El tiempo puede cerrarle
A uno el pico
En el mismísimo aire).

Usted esperaba/ Afortunadamente
Con mucho tiempo.

(c) Carlos Enrique Cartolano, de ¨Cuerdas - poemas¨, 2003

29 de abril de 2008

Destello




Despierto aliviado
Porque obedezco a un destello:
Parpadeos y aletear
Columpia mi mañana.

Así fue cuando llegaste
Y cada vez que resucito:
Porque me orbitas
Amanezco en tus pupilas.

(c) Carlos Enrique Cartolano. De ¨Poemas del amor que vence a la muerte¨,  editados en 2011 (Emooby).

23 de abril de 2008

Primer milagro



Una habitación blanca
Despojada
Ventilada cada día
Es nuestra intimidad.

Primer milagro
Del amor.

Santuario que canda
El propio diccionario:
Concilia manos y ternura
Sueños con pasión.

(c) Carlos Enrique Cartolano. De ¨Poemas del amor que vence a la muerte¨, editados en 2011.

 

21 de abril de 2008

Esta nube



Esta nube me arrastra
Con sus brazos de humo.
Esta nube
De riqueza malograda
Que huele a gas
Letal
Y a discordia/ A órdenes
Militares/ A palabras
Sometidas.

Es del incendio tucumano
Es de viejo bueno
De la séptima batería
En punta ancla
De dos escuelitas
Colmadas de violadores.

Me alcanza
Desde esa garganta diantre
De la esma.
Nace en treinta mil suspiros:
Esta nube
De riqueza malograda.

(c) Carlos Enrique Cartolano. De Poemas del amor que vence a la muerte, 2008

 

Sarepta




Amor yermo
Con forma de pan
Ácimo:
Él cree sin haber visto.

Amor desde las manos:
El frasco de aceite rebosante
Y el puño desbordado
Amasan retoños.

Amor de viuda
Levadura del desierto:
La muerte huye
Con su trípode al hombro.

(c) Carlos Enrique Cartolano. De Poemas del amor que vence a la muerte, 2008

11 de abril de 2008

El par





Un adolescente despierta
Conmigo en las mañanas.
El preguntón y lenguaraz
Interroga:
¿Qué amor te levanta?

Éste le contesto:
El que dibuja sonrisas
Si se trata de primicias
Del corazón urgente
Hijos/ Como ideas
Y poemas
Que cantan alabanza.

Éste:
Que concede estar cerca
Siempre
Y siento que me bendice
Desde la postrera duna.

El que te abrasa
Cuando lo entregas.


Y satisfecho
Fuerte/ Valiente
Como Josué:
El par desprendido
De mi desierto
Colma de juventud
El nuevo día
Ocupándome

Siempre.


(c) Carlos Enrique Cartolano, de Poemas del amor que vence a la muerte, 2008

 

Distinciones obtenidas en 2008

Poemas de ¨Avisos y Señales¨ publicados en Revestidos, revista literaria virtual (España)
www.revestidos.es


Incluído en CLAUSTRO POETICO - Antología poética virtual - Jaén (España)

Primer premio de poesía, SADE Certamen ¨Alberto Maritano¨ - San Genaro (Santa Fe, Arg)

Poesía de ¨Poemas del amor que vence a la muerte¨ publicado en ¨La Buhardilla¨, Nº 23, abril-mayo 2008

www.venetorosario.org.ar/buhardilla

2do Premio Ensayo Historiográfico por ¨Indios amigos¨ en Arauco Voces del Tiempo 2008, encuentro nacional organizado por SALAC filial Aimogasta y Gaceta Literaria Huaymocacasta – Aimogasta, La Rioja

Mención del Jurado por ¨Arte en Palabras¨, poesía de ¨Poemas del amor que vence a la muerte¨. Arauco Voces del Tiempo 2008, encuentro nacional organizado por SALAC filial Aimogasta y Gaceta Literaria Huaymocacasta – Aimogasta, La Rioja

Poesía integrante de ¨Avisos y señales¨ publicada en Letra Universal, de Argentina (http://letrauniversal.blogspot.com). Agosto 2008.

Poesías integrantes de ¨Poemas del amor que vence a la muerte¨, publicadas en la revista electrónica ¨Isla Negra¨, de Argentina (www.isla_negra.zoomblog.com) Setiembre 2008.

Poesías integrantes de ¨Poemas del amor que vence a la muerte¨, publicadas en la revista ¨Termita Caribe¨, de Colombia/ España. Octubre 2008.

Ensayos integrantes del volumen en preparación ¨Escenario violento¨, publicados por las páginas www.sabersinfin.com (México) y www.redaccionpopular.com (Argentina). Octubre 2008.

Su novela ¨La trampa de arena¨ fue presentada al Premio CLARIN Novela 2008, sin alcanzar el pelotón de los diez trabajos finalistas. Aún así, el solo hecho de haber sido aceptada en concurso, resultó para el autor una verdadera distinción. Octubre 2008.

Publicado el poema ¨Desguace¨ (del volumen ¨Poemas del amor que vence a la muerte¨) en Contrafuerte nº 54, México. www.razonesdeser.com

Publicado el cuento ¨Las semillas¨ (del volumen ¨Completar la mirada¨) en Letras en Rebeldía nº 10, México. http://letrasenrebeldia.com

Publicado el ensayo ¨Ancalao furioso, o la justicia insuficiente¨ (del volumen ¨Escenario violento¨) en Caña Santa, Canadá. www.canasanta.com

Incluído en la antología ¨Pan, amor y poesía - Culturas alimentarias argentinas¨, con el poema ¨Receta¨. Compilador: José Muchnik. Ediciones Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria -INTA-. Setiembre 2008.



22 de enero de 2008

A propósito de José Saramago



Ardiente espera -de Avisos y Señales-


Respuesta a José Sarmago (*)




¡Bienhechores del mundo: adelante!
Hombres de la maza y del acero
Merodeadores del carbón
Del níquel/ De la piedra
¡Adelante!


Anden erguidos/ El corazón llameado:
Cultivadores de la pradera
Ordeñadores de la riqueza
Bienhechores. Los que fundan paredes
Y tensan la plomada
Los que talan y aserran
Carpinteros.

Hombres del anzuelo y de la red
Mariscadores/ Cocineros.
Y almarios de las fábricas
Veladores del ardiente deseo:
Los de alambique y erlemeyer
Hombres de blanco/ Enfermeros.
¡Bienhechores del mundo: adelante!

Madres de la vida/ Espejos de Dios
Oasis/ Abrevaderos del hombre:
Las queremos al frente. ¡Conductoras!
¡Adelante por siempre a la espera!

A los hombres del chip
Que hicieron un vergel de las matemáticas.
A los memoriosos que reviven con justicia
A sus mayores
¡También ustedes: adelante!


Vayan todos adelante
Con los sabios/ Con los revolucionarios
Vayan con jóvenes seguros
De cambiar el mundo.

Músicos/ Actores/ Poetas
Plásticos y filósofos
Místicos/ Sacerdotes:
Todos los que transfiguran
La miseria. Periodistas al servicio
De lo real/ Pulcros políticos.

¡Adelante bienhechores: adelante!
Somos servidores. Administramos
El tiempo y lo ajeno/ Leales bienhechores:
Setenta generaciones nos asisten.

¡Ustedes adelante: bienhechores!
Los que rezaguen/ Tropezadores demorados
Que se detengan a lamer las sobras
No obtendrán piedad: Serán blanco del mundo.

Ustedes enciendan las máquinas
Pisen los pedales/ Giren las poleas
Den todo de sí. Amen y esperen.
¡Bienhechores del mundo: adelante!




(*) En entrevista realizada por Daniel Filmus, y con la autoridad que se le confiere a un Premio Nobel, José Saramago dijo entre otras cosas: No hay esperanzas. El mundo está gobernado por el crimen. El alma no existe, porque no puedo verla. No se qué cosa es Dios. Más preocupados por su desesperanza o por su tristeza, que por otra cosa, quisimos responderle.

(c) Carlos Enrique Cartolano. De Poemas del amor que vence a la muerte, 2008.

11 de noviembre de 2007

ANDAR Y TESTIMONIAR

Un viaje -más de cuarenta años atrás- signó mi vida. Desde entonces viajo diariamente. Para regresar, no para huir. El tiempo hace deseables los regresos porque altera los objetos del recuerdo, transportándolos más a lo imaginable que a lo real. Y en algunos casos, aún a lo inimaginable. También éstos son viajes paralelos: los del sueño, los del recuerdo entrañable. Se parecen a los ríos caudalosos que surcan el planeta partiéndolo en sectores enfrentados, dispersos y segregados. El curso de las aguas no cesa. Y el trabajo de recomponer las partes del cristal astillado parece interminable. Esa tarea es el testimonio.

La trampa de arena, mi primera novela, es una historia de vidas paralelas, desarraigo, persecusiones y discriminación. Se desarrolla en Punta Alta, mi pueblo natal, pero también en Bahía Blanca y en Buenos Aires. Cuando Enrique Lauría regresa al pueblo pocas semanas antes de las elecciones que llevarán a la presidencia a Héctor Cámpora, se encuentra con su amigo de la infancia -Esteban-, ahora militante político, y con el profesor de historia que continúa siendo su mentor -Fermín-. Los recuerdos infantiles, las experiencias comprobadas de sus mayores, el peso de la base naval de Puerto Belgrano sobre la vida de la comunidad y el germen de los sucesos que se avecinan, son detonantes de un cambio de actitud del personaje. Esteban es perseguido y se refugia en Buenos Aires, donde milagrosamente elude su detención en tres oportunidades. La hija de Fermín -Mercedes-, victimizada en La Escuelita de Bahía Blanca, es asesinada en un enfrentamiento simulado. Las historias de otros jóvenes que llegan a Punta Alta y son ilegalmente detenidos en el centro clandestino de la séptima batería, torturados y asesinados o desaparecidos, se suman a la trama. Enrique vuelve en 1982 a Punta Alta, tras la muerte de Fermín. En ese momento, otra generación de argentinos es injustamente expuesta en Malvinas. La novela verá la luz en 2008, de contar con editor.

Un anticipo de ¨La Trampa de Arena¨:

... Le señalaron un recuadro que había quedado al descubierto al retirar uno de los trinchantes del comedor. Un surco de un metro por un metro aproximadamente, trazado sobre la madera del piso, casi imperceptible aún retirado el mueble, marcaba el ingreso al tan citado aunque inhallable sótano de los Lauría. La tapa se levantó haciendo presión sobre el extremo de la cara opuesta a la pared, dejando a la vista una espesa malla de telas de araña y permitiendo ventear el aroma del abandono y de la desolación. Entonces, ambos sentimientos parecieron concluir.

Cuando se despejó el acceso, se trajo una escalera que permitiera descender y se prepararon linternas, pudo comprobarse que el sótano estaba muy bien aislado, y parecía haber sido destinado a guardar cosas de alguna importancia. Ocupaba lo que era toda la casa original de los abuelos Lauría y una parte de la casa contigua -la de la infancia de Quique- y que anteriormente fuera la casa de los tíos Luisa y Nicola. No era muy alto; seguramente no llegaba al metro con ochenta.

-Cuando se tienen cosas por decir, parece natural encontrarse de pronto con el continente de las palabras. Seguramente eso significó para usted el sótano, reflexionó Fermín.

-No sé. Me parece difícil encontrar eso que usted llama continente de la palabra. En la poesía puede ser seguramente una mujer, una tarde soleada o una noche solitaria. Pero en la novela, realmente no sé.

-La realidad, Quique. La realidad. Algo que parece tan distante e inexplicable en momentos de crisis, de pronto nos lleva por delante y nos pide que nos detengamos y que participemos. Lo hacemos con lo que tenemos más a mano, que es nuestra identidad, nuestra pertenencia.

-Lo que creo entender es que no podría escribir sobre otra cosa que no fuera mi vida, mi pueblo; esta realidad que a simple vista parece pobre, incompleta y de a ratos agresiva, parece ser la materia de mi novela. Aunque fuera fantástica...

-Sí. La fantasía también se apoya sobre la realidad. No importa hasta dónde tergiverse, viole o falsee la realidad. Eso parece ser su novela... ¿O acaso usted va a contar exactamente qué fue lo que encontró en el sótano?

-Esa es toda una cuestión. Lo que encontré es de por sí bastante fantástico, dijo sonriendo Quique. -Pero lo más trascendente es lo que ese día encontré dentro de mí, no allí debajo, en la oquedad del sótano.

-¿Por ejemplo?

-Este sótano era el sagrario de la familia. Respetado en la leyenda familiar; desconocido y por lo tanto temido. Celado por los abuelos e inconcebible para mí. Ni siquiera se suponía dónde estaba. Dentro de él debía encontrarse todo lo que no podía ser explicado racionalmente, todo lo que alguna vez se había perdido, todo lo que mi familia o yo de alguna forma extrañábamos o deseábamos. De manera que el solo hecho de encontrarlo significaba disponer del hilo que permitiese atar prolijamente todo lo vivido en una sola historia. Tarea mayúscula, por cierto. ¡Ah! Y el sótano era además, el sitio en el que vivía el monacello durante el día.

-¿Ese era un duende, verdad?

-Sí. Una especie de duende familiar, propio de cada grupo, traído desde la Lucania, y con mucho de diabólico.

-Lo que mata arriba es la calor, gritó la señora número uno, mientras recogía en una amplia pala metálica la tierra que había bajado un momento antes de las estanterías del sótano. -Me gustaría quedarme a vivir en el sótano, que está fresquito. ¿No, don?

Quique asintió mientras le ayudaba a la señora número dos a subir el tercer cajón con cosas, al parecer bastante pesado. Era razonable pensar que el hallazgo era fruto de una cadena de muertos y olvidos. Luego de las muertes del tío Nicola y de la abuela, en 1958, se redujo a cuatro la cantidad de personas que conocían el lugar exacto de la tapa del sótano y que alguna vez habían bajado a él: el abuelo, la tía Luisa, el padre de Quique, y el tío Néstor. Tanto el padre como la tía Luisa murieron sin dejar herederos del secreto, y cuando murió el abuelo en 1970, el tío Néstor nada dijo del sótano y menos aún intentó abrirlo.

-¿Por qué tenía que acordarse del sótano su tío Néstor? Si lo más probable es que lo considerara un depósito de trastos viejos..., concluyó Fermín.

-Porque había allí cosas bastante comprometedoras para los Lauría. Ya a esta altura sin valor material, por cierto. Ahora con saludable peso emocional para mí.

-Usted me va a hacer estallar un par de neuronas si continúa cambiando de tema, dijo riéndose Fermín. -A ver: ¿qué fue lo que sacó del sótano?
...

Distinciones obtenidas en 2007

Miembro de la WPS (World Poets Society)

Seleccionado en la antología digital de poesía ¨Una voz en el abismo¨ (Lima, Perú)

http://es.geocities.com/unavozenelabismo2007/index_p401.htm

Mención en el premio Nósside de poesía (Reggio Calabria, Italia) –Único concurso global de poesía, plurilinguístico y multimedial-. Con el auspicio de la UNESCO.

http://www.nosside.com/

Mención Especial del Jurado, VII Certamen Internacional, Premios José Martí, Arte Joven 2007. Asociación Cultural de Arte Joven Mar del Plata. Poema ¨Imagen Difusa¨ (Mar del Plata, Argentina)

Primer premio VII Concurso Literario Nacional ¨Atahualpa Yupanki¨(Longchamps, Argentina)

Primera mención Concurso Nacional de Poesía ¨Madre Teresa¨ (Virrey del Pino, Argentina)

Poemas integrantes de ¨Avisos y señales¨ publicados en www.divague.com, de Argentina.

de AVISOS Y SEÑALES. Volumen de poesía inédito 2007/ 2008




IMAGEN DIFUSA


Cuando ha cesado el viento
Y se vuelve íntimo el fuego
Se quema callado ahora
El corazón de la parva.

Hojas
Troncos y corteza
Son cenizas confundidas
Que dispersará el mundo:
Tierra que vuelve
A sus terrones.

(No existen herramientas
Para consolar cenizas)

Entonces
El enjambrado de voces
Remotas
Con mis últimas palabras
Del atardecer
Trepa las copas de los pinos:

La cortina de humo
Se quiebra en muchos hilos
Y clareando
Vuelve a esplender.

MUÑONES

Las ramas que he tronchado
Se pueblan de brotes.
Sin memoria de podas ni sangrados
Viven felices/ Desarrollan.

En cambio
Nosotros cargamos los recuerdos.
Son muñones de color violeta
Que nunca cicatrizan.

CON ALAS MEJOR

Adentro suena el doble concierto
De Brahms.
Violón y violín ensayan el diálogo
Liláceo. Hay pájaros que caen
Y ruedan por la hierba.

La calandria me pregunta
Avistándome con ojo izquierdo
Primero/ Después con el derecho
¿De qué especie son las aves
Desprendidas/ Sensuales
Que mueren con acordes?

La santa rita
Le contesto. Brahms ha sacudido
Nuestro rojo alilado:
Ellos caen/ Nosotros empinamos.

NO HAY MUERTE

¿Por qué querés que hable de la muerte?
Si vos podés vérmela
Si yo transcrurro contemplando la tuya.
¡Si los dos la llevamos puesta!

MENÚ

Pronóstico de niebla en la mañana
Disipa a las diez
Cuando el paso apura las ofrendas
O el sol viene violando cortinados.
A las doce declaro amor:
Que es fidelidad
Confianza/ Piel/ Dolor/ Vertiente
De nuevos milagros/ Otros soles.
En la siesta epilogan los encuentros
Hay cunas. La olla con puchero
La sabia espumadera.
Hay misterios:
¡Qué extraño llamarme si me nombras!
Es raro escribirte este poema.
Y a la tarde sobrevuelan despedidas
La nobleza transige otras casas
Otros hijos/ Nuevos libros:
El óxido en las manos y en las hojas.

Es de noche:
Las astillas crepitan en la lumbre
Me acurruco en tu regazo.
Puedo medir tu respiración
Recibo el soplo de Dios.

de CANCIONERO DE TIERRA FERTIL. Volumen de canciones religiosas inédito 2006/ 2007




EL SANTO EN MEDIO DE MÍ (Os, 11)


He sido peregrino en el desierto;
hoy vienes caminando junto a mí.
Despojaste de piedras mi camino:
soy peregrino de la eternidad.

Tu palabra ocupó mi corazón;
lograste seducirme y me someto.
Restaurado tu reino, eres El Santo,
mi fuente de agua viva, el salvador.

Me alcanzaste, me alzaste en tus brazos
estrechándome contra tus mejillas,
te inclinaste y me diste de comer:
soy peregrino de la eternidad.
BIS

BARTOLOME DICE
Juan 1, 45-51

Me reconociste bajo la higuera
y acepté tu reinado y señorío:
eres el hijo de Dios y mi Rabí.

Vos creíste Señor en mi servicio
y he ido feliz de pueblo en pueblo
con tu suave brisa a liberar.

Antes mi corazón te presentía:
pero sabiduría no explicaba
la fatua y ultrajante soledad.

Vos creíste Señor en mi servicio
y fui feliz de hombre en hombre
con tu suave brisa igual a igual.

Colgaste tu escala en mi corazón
(vos conocés su fondo y su anchura)
mis latidos repiten tu palabra.

Vos creíste Señor en mi servicio
y fui feliz orando en el espíritu
con tu suave brisa abrasadora.

Tus ángeles recorren la escala
y tu palabra escapa de mi boca:
Vos sos mi luz, mi verdad y mi vida.

Si creíste Señor en mi servicio
ya soy feliz y amo en la tierra:
tu reino es suave brisa triunfadora.

EL PIQUETE. Canto de gesta para tres voces. Inédito, 2002







El Piquete(*)

-Canto de gesta para tres voces-

R: Relator

VF: Voz femenina

VM: Voz masculina

(Introducción)

R:

También en esta geografía

Crecen áboles de extraños frutos.

Como en Florida USA o aquí

En Villa Luro / Avellaneda

O en las montañas de Joaquín V

En los feudos de Saá

Y en el sur de eternas nieves.

El asesinato es / Fue continente

Como un abrazo de oso pardo

¡Argentino hasta la muerte!:

El vientre hinchado de don Pedro De

Y el río de la matanza.

Ganan los lanceros matan

Rechazan y persiguen rezagados.

Los árboles que fueron hoy

Son picotas sangrantes:

La cabeza del indio y del matrero

El destino del gaucho entreverado

Con salvaje y europeo.

Don Juan Manuel es un ángel

Exterminador de ojos claros.

La indiada retrocede al sur

Del río negro. Las salvajes

Multiplicadas van pariendo:

Son los hijos de mi patria atropellada

Yo también invadí desde los barcos.

Y la zanja llega y llega don Julio

Y la fortaleza protectora.

También en estas geografías

Crecen árboles de extraños frutos:

La prosapia de los Mitre/ de los Roca

Hace estragos en el frente paraguayo

Penden negros de quebrachos

Invadidas raíces / Rojos y escarlatas

Divisas punzó / La muerte triunfa.

Después tuvimos la patria ocupada

Por la propia mente/ ¡Qué disparate!

No aunar fuerzas. Impedir el crecimiento

Sojuzgar la voluntad. Olvidar misericordias.

Privilegio de los economistas

Paraíso del cambio/ Pasto del impuesto:

Militares que supimos conseguir.

También en esta geografía

Crecen árboles de extraños frutos.

En patios de los cuarteles y

A la entrada de escuelas/ Como

Si el tiranosauro gobernara

Separaron sanos de enfermos

Y enfermos de incurables.

No les bastó acabar con aborígenes

Quitar al negro de los censos

Invadir del norte/ del este/ del oeste

Había que extirparle espinas peronistas

Al pobre movimiento nacional.

Con la pinza de la cárcel/ Con la saña

De picotas infectadas/ Con la muerte.

Otra aventura/ Otra guerra

Volvió a colgar cadáveres/ A

Quemar carne adolescente.

Cuando estábamos maduros

Para el juicio de las juntas/

De los vecinos propios/ De las

Propias familias.

¡Qué dolor la democracia

Quemándose en un ataúd peronista!

¡Qué dolor las traiciones

Del viejo/ De los sindicatos

De los propios montoneros ausentes!

¡Qué dolor la muerte del padre Jorge

De tanta hueste sin ejemplo!

Y llegó el circo. Los payasos

El poder político oliendo podredumbre

Pocos que comen. El pueblo hambreado.

¿Qué diferencia decime hay con la tortura?

Y entonces el pueblo sale

Harto de injusticia sale. Con un dolor profundo

Sale y descubre un corazón intacto.

(Desarrollo)

VF

Vienen con rostros de niños

Llevan sus muecas del hambre

En un país que gobiernan

Productores de basura.

Van de la noche a La Fe(a)

Trabajadores sociales

Amasadores del pan

Caminantes cartoneros(b).

Son marginados / Excluidos

Silentes / Despalabrados

Que se suman y confluyen

En las columnas del sur.

Y son hambre-voluntad

Y mirada para el otro

Frente al nuevo terrorismo:

La indiferencia de estado.

Marchan – piden nunca más

Se derroche que es robar

Se reprima – se torture

Por un poder ilegal.

R:

¨En un contexto social signado por la situación de pobreza de más de la mitad de los argentinos -20 millones de pobres sobre 36 millones de habitantes-, por la indigencia de casi 8 millones y el hambre liso y llano de 3 millones de compatriotas, con la noticia cotidiana de decenas de muertes por desnutrición y el inusual frío, el miércoles 26 de junio ((2002)) un conjunto de organizaciones de desocupados (más del 25% de la población se encuentra en estado de desocupación completa, y sólo una parte de ellos recibe un subsidio de 40 dólares por mes) realizó en todo el país una de las ya clásicas movilizaciones piqueteras para exigir algún tipo de solución para esta insoportable degradación de sus condiciones de vida…¨ (9)

Al frente de las columnas de la Coordinadora Aníbal Verón y del MTD marchaban Darío Santillán y Maximiliano Kosteki.

¨Los primeros piqueteros de la Coordinadora Aníbal Verón en Solano no fueron militantes radicalizados, como creyó el Gobierno, ni punteros de barrio, como podría apuntar el prejuicio más fácil. Tampoco eran obreros expulsados de las fábricas en mitad de la vida, como ocurrió con otras organizaciones de desocupados. Los fundadores del movimiento piquetero que se hizo conocido cortando rutas con las caras tapadas por pasamontañas y pañuelos, negándose a tener dirigentes, fue un grupo de laicos de una parroquia católica de Quilmes…¨ (1)

¨El centro de la vida en los MTD es la autoeducación y la autogestión productiva; la regla es la del funcionamiento horizontal y las decisiones por consenso, y la perspectiva general es la de construir espacios de autonomía que permitan una tarea mucho mayor que la de conquistar el poder: los MTD luchan por reapoderarse de la vida, tomarla en sus manos y, si no es posible construir el cielo, al menos hacer desaparecer el infierno… ¨ (9)

¨Ellos y ellas salieron a hacerse escuchar. No asustan por lo que son, sino por lo que quieren ser. No buscan parecerse a los que tienen y mandan. Ellos y ellas buscan ser bien distintos. Y eso en el tiempo del pensamiento único desafina. Son los desafinados de la orquesta mundial. No quieren parecer sino ser. No quieren poseer sino repartir…¨(5).

VM

No – No quieren parecer

No – No quieren poseer

Ellos van para los otros

Ellos quieren repartir.

Y avanzan columnas

Pancartas en alto

La furia para las manos

Los palos para el impacto.

Pasamontañas y cruza

El piquete las fronteras

De la familia – Del barrio

De las novias – De los odios.

Y mil leños encendidos

Atraviesan la avenida

Chisporroteo de hombres

De la noche a la mañana.

VF

La masa se enturbia – se ensombrece

Una marea negra orilla en las cabezas

Festín de francotiradores:

La traición apunta.

La marca en la cintura

Delata y arde:

El cristal recuerda al piquetero

Los rezos anegan madres.

VM

Y forman cruz sobre el puente

La cruz de los piqueteros

Por comida y por trabajo

Contra el poder indecente.

R: ¨A la falta de empleo, al hambre, a la exclusión, nuestros gloriosos gobernantes han sabido sumarle el terror…¨(4)

¨En este tiempo vemos que están muy fuertes algunos discursos y vocabularios propios de la dictadura militar. Esto es peligroso para nosotros…¨(2)

¨Nuestra peligrosidad, para el Gobierno, no es la de los palos y las capuchas. Lo peligroso son los principios organizativos que tenemos: la horizontalidad, la autono- mía, el objetivo de querer cambiar el mundo, pero de raíz; la democracia directa…¨(3)

Los piqueteros ¨no asustan por sus rostros tapados. Asustan porque se sabe quiénes son. Tanto se sabe quiénes son, que rápidamente se multiplican…¨(5)

La traición consistió en ¨… un plan sistemático, premeditado, preparado política y mediáticamente por el gobierno y su maquinaria de comunicación y que ahora pretende ser encubierto haciendo eje solamente en sus aspectos más burdos y sanguinarios…¨(6)

VF

Mirando Guernica veo

Piquete tu calavera.

Ese otro Pablo –Picasso-

Hoy pinta en Avellaneda.

VM

No pasarán es la orden

Del furtivo presidente

De sus ministros de turno

O del acuerdo mafioso.

VF

Hoy el barrio en La Fe(a) no atardece

Esa garra siniestra:

la bonaerense

Compró las sombras.

VM

Operativo – operativo

Policía – policía

Los niños nacen muertos o deformes

Avellaneda no respira.

Primer disparo en las sombras

Segundo plomo: estallido

Se dicen dueños del barrio

Los que vienen enfierrados.

Más plomo - balas de goma

Vuelan palos – huele acre

Las preguntas serpentean

El piquete retrocede.

VF

Armas son las que se esconden

Yo vengo a reclamar que cese el hambre

Y si el hambre es arma

La policía muestra la muerte.

Como Fierro y como Cruz

La traición y la emboscada

Los infiltraron demonios

Con puntero en las esquinas.

R: ¨… Los piqueteros de la Coordinadora Aníbal Verón encontraron imágenes filmadas del momento en que mataron a Maximiliano Kosteki. La secuencia, que compromete al comisario Alfredo Franchiotti y a su chofer, el cabo Alejandro Acosta, fue tomada sobre la avenida Pavón, a la altura del supermercado Carrefour. Y aunque parezca increíble, fue transmitida en directo por televisión. Claro que el significado de las to- mas, en las que se ve en el medio de un tumulto a Maximiliano Kosteki tomarse el pecho y caer mientras a su alrededor (todos) corren escapando de la infantería, fue comprendido mucho después, cuando estas grabaciones fueron revisadas cuadro por cuadro…¨(1) Este ¨… peligrosísimo subversivo trabajaba en el área de capacitación del MTD de Solano, donde entre otras cosas, era el encargado de biblioteca…¨(9).

VF

Provisorios – blancamente

Los cristales graban su imagen.

VM

¡Hay bandidos! ¡Hay bandidos!

Hacen fuego en retaguardia

Arremeten y los trizan

En cien cristales de huída.

Puños y piernas son armas

Recogiendo a los heridos

Porque el derecho a la vida

No se mendiga – Se toma.

VF

Pero cómo contenerlos

Cómo abrazar en la huída

Tanto Cristo piquetero

Tanta lágrima baleada.

VM

¡Jueguen la vida señores!

¡Hagan juego! Ta-te-ti

En sus asientos de oro

Con celular y tevé.

VF

Las minorías derrochan

Después acusan – condenan

A ver quién muerde el anzuelo

De la culpabilidad.

R: ¨… -Me dio la yuta, me quema, llevame- le pidió Kosteki desde el piso a Carlos Leiva, quien lo auxilió y consiguió llevarlo a la estación. Las pericias forenses señalaron que el proyectil le había atravesado el pulmón derecho. Murió desangrado en el hall…¨ (1).



VM

A la estación de la furia

Donde la bestia sonríe

Llevan la sangre inocente

Con el pecho reventado.

La traición se ha consumado

Están la marca – La cintura

La laguna que es la parca

Del piquete moribundo.

VF

Y es derramado el calor:

Con su sangre va una madre

Van dibujos que son hijos

Irredimibles nonatos.

En el frío del cemento

Se amarillea – coagula

¿Qué se paga? ¿Qué redime

Tanta muerte – Tanto horror?

Porque lo que haya nacido

Con su trabajo social

No se compra – No se vende

Menos se puede podar.

R: ¨Dicen los compañeros que se quedó al lado de Maximiliano cuando lo vio caer. Dicen las fotos que los fusilaron. Dicen que el miedo mata. Dicen que es miedo lo que sienten los esbirros de la bonaerense cuando se enfrentan con los piqueteros y las piqueteras, con sus panes y sus murgas. Dicen que por miedo los mataron con furia…¨ (5).

¨… Darío Santillán aparece cien metros más allá de la estación de trenes de Avellane-da, lugar desde donde decidió volver sobre sus pasos para ayudar a los que se quedaron en el hall. Tal vez porque alguien le avisó que había un herido y pensó en ir a asistirlo, o quizás porque supo que su novia Claudia estaba allí y corría peligro…¨ (1).

¨En un país apestado de dirigentes y funcionarios de morondanga, Darío cometió un pecado imperdonable: el de la solidaridad, el de la entrega absoluta; el despropósito de permanecer hasta último momento junto al cuerpo malherido de un compañero…¨ (4).

¨… Cuando Darío se detuvo en un repliegue estratégico para auxiliar el cuerpo herido de Maximiliano, ¿no se agacharon junto a él los treinta mil desaparecidos muertos en la sala de tortura sin que el enemigo pudiera sacarles una sola confesión, ni el nombre, ni el domicilio de sus otros compañeros? ¿Se imaginaban Darío y Maximiliano que así, estaban defendiendo la vida con sus muertes? La memoria de los pueblos es insumisa y rebelde, no toca el himno nacional ni hace silencio. La memoria de los pueblos canta y sueña sueños de justicia sin importarle la opinión de los poderosos…¨(7).

VF

Solo con su alma de pobre

El piquetero es un templo

Vertiendo su buen vivir

En la sangre camarada.

Grita – Pide: Una ambulancia

Un médico para la vida

Intenta hacer palpitar

Un corazón que tirita.

VM

Derrumbado – Nadie escucha

O escuchan los impotentes

O alerta a los asesinos

Que ya apuntan a su espalda.

Salta de pie y recorre

Diez metros hasta alcanzar

Estallido y agonía

El abrazo de la muerte.

De espaldas sobre el andén

Se vuelve hacia el asesino:

Es la mirada de Cristo

La certidumbre final.

VF

Los cristales testimonian

Pelo – barba – pasamontañas

Su propio charco escarlata

Y en desorden invadidos

Los amigos – Los regresos.

R: ¨Quisiera regalarte algo, algo simple pero muy nuestro. Tú sabes que no tenemos muchas cosas, Darío… De hecho es muy poco lo que tenemos: aparte del amor por la lucha, tenemos libertad en la memoria y muchos, muchos recuerdos…¨ (7). También lo había dicho Rodolfo Walsh al despedir a su hija: ¨Nosotros morimos perseguidos, en la oscuridad. El verdadero cementerio es la memoria. Ahí te guardo, te acuno, te celebro y quizás te envidio…¨(7).

VF

El destino: esa pregunta

Descolgándose en los hombros

Velará desde la tarde.

A devolver la mirada

Llegan el barrio y el mundo

Y a multiplicar las manos

Y a comprometer sus obras.

¿Acaso ellos no vuelven?

Ya los velan los cristales

Provisorios – blancos – tenues

Los cronistas se opacan.

VM

Les han dado sepultura

En la memoria ¡Qué digno

Es tener de pie a los muertos!

Es seguirlos en la lucha.

Porque vuelven de mañana

Dejan su huella indeleble

Son bisagra – Fuerza – Lumbre

Son sal y son levadura.

R: ¨El criminal es policía y juez, y las víctimas están en la cárcel. Y el corrupto mentiroso gobierna. Y la lucha social es perseguida como enfermedad. Y los luchadores estamos encerrados y los ladrones corruptos están sueltos. Y el ignorante imparte cátedra, y el sabio es ignorado, y el intolerante represor cobra un sueldo para reprimir, y el ocioso tiene riquezas, y el que trabaja nada tiene, y los menos mandan y los más obedecemos, y el que tiene demasiado tiene más, y el que tiene poco tiene nada, y se premia al malo y se castiga al bueno. Se da homenaje a la policía represora, y se pasa desapercibidos a los muertos sociales…¨(8).

Y así, ¨… una vez más los paladines de la muerte se han sacado la careta de centurio- nes de la democracia. Que ningún varón prudente venga a decirme que a los piqueteros los mataron por provocadores o por su peligrosidad, porque eso equivale a utilizar el argumento con el que se justificó la desaparición de 30 mil argentinos. Que ningún comisario de turbia foja venga a desfigurar lo que todos vimos con groseras explicacio- nes sobre el calibre del crimen. Que ningún alcahuete de los medios tape la olla podri- da y le haga propaganda al caos. Una vez más, mataron a manifestantes populares que salen a la calle a gritar su hambre, su desesperación, el robo del futuro. A veces el periodista debe ceder paso al ciudadano y animarse a enarbolar un sueño: esto no va a parar hasta que cientos de miles de compatriotas salgamos pacíficamente a llenar y ocupar la Nueve de Julio para gritar ¡basta!. La democracia no es un juego de tahúres, ni una película de gangsters. Háganse a un lado para siempre y dejen que hablen las urnas. O la Nación se hundirá, sin remedio, en una nueva tragedia¨ (10).

Pero… ¨aprendí que la palabra piquetero, que la palabra piquetera, conjuga muchos verbos. Aprendí que el pan puede amasar poesía. Y que la alegría de una murga infan- til puede anunciar nuevas rebeliones. Aprendí que cortar rutas es sólo una de las mane- ras que han encontrado los olvidados para sobresaltar al olvido (…) Desde la nada, desde la exclusión, desde la muerte social a la que los condenaron, hombres y mujeres, jóvenes, niños y niñas, reinventan cotidianamente la vida, su vida, la que les tocó vivir. No aceptan la condena. No aceptan convertirse en los descartados de la historia. Y por esas astucias que algunos llaman de dialéctica, y otros simplemente justicia, son ellos y ellas, piqueteros y piqueteras, quienes hacen posible con su protagonismo, el nacimiento en la Argentina de una nueva historia (…) Los negados para siempre, se rebelan. Los muertos caminan. Los desaparecidos se hacen presentes. Y los sin trabajo, en el límite mismo de perder su identidad, no sólo dan batalla por su identidad como seres humanos. Al hacerlo, se vuelven clase, se vuelven trabajadores en lucha, se vuelven pueblo…¨(5)

¨… La desinformación, avivada por la hipocresía y la torpeza intelectual de los grandes medios de comunicación, fue el lugar común. Las radios escupían infamias. Las pantallas soltaban imágenes y frases engañosas. Una realidad irrefutable que algunas organizaciones de piqueteros han sabido resumir en una consigna que todavía puede observarse en muros y paredes del Gran Buenos Aires: ´El gobierno nos mea y los medios dicen que llueve´…¨ (4).

VF

Denunciados – Malarriados

Torturados – Fusilados

Ellos traen los molinos

Y amasan nuestro pan.

Hoy se educa en la memoria

Y se vive en los demás:

La historia tuerce empujando

Al piquete hacia el poder.

VM

Es la nueva democracia:

El consenso popular

Ya no existen patrulleros

Que la puedan doblegar.

MTD: Movimiento de Trabajadores Desocupados

(*) ¿Qué entienden por ¨piquete¨ los diccionarios?: Nace esta palabra en el celta, y nos llega transcrita "peccus" en el bajo latín. En torno a este eje léxico se forman o se aglutinan las palabras relacionadas con pico y con picar. Muy próxima al piquete tenemos la piqueta, una herramienta de destrucción más discreta que el pico, pero de igual efectividad. En el piquete concurren algunos significados originales: aparte de expresarse con esa palabra los resultados de picar, tiene también el significado de ronzal, cuerda o cadena que sujeta la cabeza de la caballería al pesebre, para impedirle que se eche o que se rasque. Otro significado más común es el que asigna a piquete el valor de Grupo poco numeroso de soldados destinado a cierto servicio, particularmente a fusilar a un condenado a muerte.

Cuando hablamos de los piquetes sindicalistas nos referimos, claro está, a la versión sindical de los piquetes militares. Hablamos por tanto de tropas ligeras, de gran movilidad. Nace esta palabra en el ejército francés hacia 1680, tiempo en que se creó la compañía de granaderos. Para mantener la simetría en el batallón se creó un cuerpo igual de numeroso en el flanco contrario, con soldados mezclados de todas las compañías. Al no tener el cuerpo de piquetes una función concreta, se usaron de comodín, reduciendo cada vez más su número para aumentar su movilidad.

Parece no obstante que la palabra y el concepto de piquete se ajusta al valor de pica, estaca, etc. que tiene la palabra francesa piquet, como diminutivo de pique (pica, estaca…), y que coincide plenamente con la función principal que se acaba asignando a los piquetes en el ejército, que es la de imaginaria. He ahí el contexto en que emplea la palabra piquete el marqués de Mina en 1749: "…han acostumbrado algunos tener sólo una escala que era de piquete y aquellos oficiales estaban prontos a todo lo demás: v. gr. Venía de pronto una orden para salida, para forraje, etc. y marchaban los oficiales de piquete, nombrándose inmediatamente otro que siempre lo estaba en la idea y se llamaba piquete imaginario; y para que jamás hubiese retardo ni contingencia, debían los oficiales del piquete imaginario o segundo piquete, no salir del cuerpo y, cuando más, de la brigada. Las ordenanzas de 1728 definen así el piquete: "En cada batallón habrá siempre una guardia llamada de piquete, que se compondrá de 1 capitán, 1 subteniente, 2 sargentos y 50 hombres con 1 tambor." Las ordenanzas de 1768 establecen "que la guardia de cuartel que hasta ahora se ha conocido con el nombre de piquete se llamará de prevención."

Si es moderna la palabra piquete, y ha ido cambiando su valor, más moderna es su aplicación al mundo político y sindical. La Larousse recoge este nuevo valor. Tras referirse al piquete de ejecución como ejemplo de la definición militar del término (Pequeña fuerza armada que se emplea en diferentes servicios extraordinarios; retén, tropa de imaginaria o prevención), añade el significado político: Grupo reducido de activistas dedicados a la agitación política y social. (Su papel es básico en los movimientos huelguísticos). Según esta definición son agitadores, un eufemismo que encubre su violencia. (Mariano Ar)

(a) ¨La Fé¨ es un asentamiento de desocupados

(b) ¨Cartonero¨ se denomina al desocupado que junta cartón para vender

(1) ¨La historia y la actualidad en la Coordinadora Aníbal Verón¨, por Laura Vales. Diario Página 12.

(2) Declaraciones de Neka Jara, en ¨La historia y la actualidad de la Coordinadora Aníbal Verón¨, por Laura Vales. Diario Pábina 12.

(3) Declaraciones de Roberto López, en Idem anterior

(4) ¨¿Quién le teme a la Aníbal Verón?¨ por Hernán López Echagüe, Movimiento Cristianismo de Liberación

(5) ¨Por Darío y por Maxi¨ por Claudia Korol, Revista Wayruro

(6) ¨Operación masacre¨ por Indymedia Argentina

(7) ¨Rodolfo Walsh, los piqueteros fusilados y las Madres en un ida y vuelta interminable¨ por Demetrio Iramaín, Madres de Plaza de Mayo

(8) Palabras de Carlos Ramirez, transcriptas en Idem anterior

(9) ¨En honor de Darío y Maxi, impidamos el retorno a la barbarie represiva en la Argentina¨ por Cristina Feijoo y Lucio Salas Oroño, Rebelión

(10)¨Balas de hambre – balas de plomo¨ Red Eco Alternativo