Hálito
del fin, sonoras, pero no de Jericó. Del juzgador son, trompetas que alzan
muros y contienen vida y burbuja, mundo lacrimal, esencia femenil en su
hidrovía. Así respira el comienzo.
Con el comienzo, el fin
Ilustración: Tomohide Ikeya (c)
///… toda comunicación de contenidos espirituales es lenguaje. La comunicación mediante la palabra constituye sólo un caso particular, el del lenguaje humano y del que está en la base de éste o fundado en él (como la poesía) (...) ... El problema originario de la lengua es su magia... Walter Benjamin -Sobre el lenguaje en general y sobre el lenguaje de los hombres///
Hálito
del fin, sonoras, pero no de Jericó. Del juzgador son, trompetas que alzan
muros y contienen vida y burbuja, mundo lacrimal, esencia femenil en su
hidrovía. Así respira el comienzo.
Con el comienzo, el fin
Ilustración: Tomohide Ikeya (c)
Ya
llega el equinoccio al hemisferio. Otra era comienza; hemos de lograr que en
las más jóvenes no nos reflejemos enemigos.
La nueva era
Ilustración: Natalia Evelyn Benciceva (c)
Devuelto
del sueño suena el torrente, aquí como en Tanagawa. Epiloga volúmenes su canto,
armónica del amnios –vital querencia–. Tomohide Ikeya se llaman lente y ojo,
ángulo y disparo.
Tomohide Ikeya
Ilustación: Temohide Ikeya (c)
De
ellas es la luz que alumbra el siglo. Ellas arman sus cuerpos a medida del
placer, disfrutan sin violencia ni enemigos. Es que entornamos sus sonrisas,
las hicimos solitarias.
Placer en soledad
Ilustración: Visual Optimism (c)
Qué
pequeños quedamos, qué opacos ante la belleza. Ellas llevan cuatro brazos,
cuatro piernas, dos cabezas. Y nosotros permitimos que continúen librándose
batallas en la única testa que cargamos.
Resplandores que
enceguecen
Ilustración: Brigitte Niedermaier (c)
Sacerdotisas
desprendidas de la luna. Manos de agua, piel de fuego. Traen la obra en carne y
de palabra. Son las revolucionarias. Fueron esclavas, se las educó serviles;
ahora despiertas dan la alarma.
Las revolucionarias
Ilustración: Yung Cheng Lin (c)
Vienen con arena en
piel, en labios. Llegan de besar la roca, horadaron despojos por alzar el
cetro. Calzan su corona de mareas y crepúsculo; son raíz de vida en el poema.
Raíz genital
Ilustración: Make me feel loved (c)
Puedo
estar conforme, que estire el vientre mi escritura. El primer poema abrió el
camino, resucita en él la última mujer de una estirpe de matriarcas; el
siguiente nació macho de rodillas, quiere perdón; pide por él y por el resto.
La última reina
Ilustración: Shani Crowe (c)
Vida:
ventana por donde asomarse al resto, escrituras del habla. Prohibe olvidar.
Ventana y escritura
Ilustración: Guillermo Ceniceros (c)
La existencia consiste
en memorias de un amor.
La memoria
Ilustración: Michalina Wozniak (c)
Cada cinco generaciones, la imagen seduce multitudes.
Y al testigo bastan humanidad, una mirada y la memoria. Ver y participar solo
en el campo, en mitad de la jungla, sobre la nieve, contra el roquerío, o boyando
en oros del desierto.
Cada 150 años
Ilustración: Punto Vernal (c)
Y
en este tiempo: todos los nombres, un mismo idioma. Primera luz.
Ciudadanía
Ilustración: Marcos Flores (c)
Extremidades,
lengua y sexo penden del punto aries, origen e impronta. Y en un solo instante
su pigmento tiñe piedra y tripulantes. Para un mismo guión, el año muta
decorado y cuerdas.
Punto vernal
Ilustración: Discarding Images (c)
Hay
marcas, huellas del cuerpo un año después, la mirada puede repetir ángulos o
posarse en alternativos. Acaso la luna pace inmóvil. Con ella itinero en
sentido contrario, pero no me pierdo. Es Selene quien agota toda referencia y
calla.
Luna de primavera
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019
Ilustración: Asya Schween (c)
Llevo las piernas conmigo, sirvo al comienzo de
los brazos, estoy antes de mi lengua o de mi sexo. Cómo se mide un cuerpo, sino
desde su interior y con tiempo. Con qué mis manos, sino llamándolas.
No viceversa
Ilustración: Michalina Wozniak
De
derecha a izquierda, atrasalante, encima y por debajo, es pena mi patria. Esta
cantera, y lo que el mar devuelve.
Pena y desierto
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019
Ilustración: Ulrike Bolenz (c)
La
mira u objetivo, cierto equilibrio, tras lo que encuadra y el punto que varía,
escora o fuga. La existencia consiste en lograr apoyo, sujetarse en medio del
tiempo y la distancia, mientras el fiel besa su centro.
El centro
Ilustración: Carmen Chami (c)
Cuanto
parece desorden al otro, los otros, digo, habrá de resultar mi ley. Con el viejo Walt aplaudo ese
rigor que cifra el nombre.
Con Walt Whitman
Ilustración: Carmen Chami (c)
El
microcosmos, en cambio, se reduce a una suma de partos y advertencias. Las
palabras, su corte, y murmuraciones de cortejos entre líneas. Eso hasta las
10:00 am; después vienen por mí las cosas.
El microcosmos
Ilustración: Cristina Troufa (c)
Lo
que defino como universo-mundo está desde hace tiempo tras los ojos. Por eso,
cuando miro en torno solo veo mutaciones parciales. Así en mi pueblo, con cada
regreso, al cabo de seis décadas.
Mundo es lo que veo al
mirar
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019
Ilustración: Cultura Colectiva (c)
Este
poema es versión de lo inagotable –y mutante; según Borges-Jorge-Luis no llegará jamás al último verso–.
Preexiste a la niebla que otra vez 5:30 amanecido, se ciudadaniza y arma. Protopoema.
Allí confunde, espeja en interiores.
Leo Otro poema de los dones
Ilustración: Poesía sin fin (c)
Porque
es sensual la tinta y el tintero bautiza muchedumbres, somos frustraciones de
un dios inmóvil e insensible.
Heridos
Ilustración: Alfredo Castañeda (c)
Estaré
llamándome detrás, aunque no devuelto. A tu frente seré nacido, población del
ojo, coito este poema.
Amanece
(c) Carlos Enrique Cartolan. Pajareras Imaginarias, 2019
Ilustración: Alfredo Castañeda (c)
Corren de noche en el
amante pensativo y con cada encuentro, si suma dos o más. El arte disuelve
soledades porque predica desenfado.
Libertades del amor
Ilustración: Marc Chagall (c)
Allí
donde azul-chagall ensorbece hay escarlata y humanizan cuerdas y soplidos. Fluye
el concierto en todo oyente, mientras vuelca timbales cuanto devi-no armonía.
El concierto
Marc Chagall -el concierto-
En
tanto, la música suena. Oír significa imaginar. Me desprendo del oído, y el
pleno sentido sube en torbellino. Soy perito en torres.
Torres y escalas
Ilustración: Fulguritas (c)
De
los setenta a idéntico número, escapándole al tiempo. A todas pertenezco y en
cada partícula de materia reflejo mi hombre. Lo dijo Casiraghi-María: estos son espejos de arena.
Espejos de arena
Ilustración: Disup (c)
Al
otro lado de mi vista, en azogues que adhiere la memoria, esta realidad borra
fronteras y la tierra estira bosques o sembrados como en fotografías de
Vilaboa-Bernárdez-Jotaeme. Y eso también es patria de escritura.
Reversos de Manet
Ilustración: José Manuel Vilaboa Bernárdez (c)
Cuando
hace el amor solloza. Y durante cumbres de varios episodios, el mundo está en sus
espejos. Eros versiona así de frente a la imagen. Como si escribiera.
De ella, cumbres y
episodios
Ilustración: Baouhot (c)
En
cada cual la realidad despunta, y despunta diferente a cada instante. Así continuó
Cernuda: Junto a mesas con
tulipanes amarillos,/Retratos de familia y
teteras vacías./La sombra que caía/
Con un olor a gato. Y entonces en unos resplandecía amor y en
otros noche.
Cernuda isonoro
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019
Ilustración: Free pik
Dijo
Cernuda-Luis: silencio entre muerte y vida, y Veyrat-Miguel lo repite; es
regla, acota. Y qué del amor sin palabras, y qué del legado amante. Dónde la
memoria recupera sonido.
Disuelto en silencio
Ilustración: Mario Carreño (c)
Gala
observa al fotógrafo, mientras su ombligo -ojal-ojo de cerradura-pétalo en
torno a la llave se dilata y abre como segundo sexo. Ella lo sabe detrás o
dentro del fotógrafo. Ella se sabe en sus pinceles, siempre soñada, devuelta al
mundo.
Gala devuelta
Gala observa a Dalí
El fin no es necesariamente final. Quizá lo que –ahora sí– comienza. Esto que experimento en roce de labios, en yemas de mis dedos cuando pulsan teclas, en astringencias de sexo y garganta.
Posesión
Ilustración: Diego Max (c)
Picasso-Pablo
jamás renegó del dibujo. La paloma, fue fiel y contrapeso, legado y manifesta-ción
de su mirada. Signo de liberación. Hoy, cuando algunos miran en ella lo sucio,
blanco velado y bajo vuelo, yo la nombro
bandera.
Paloma de Picasso
Ilustración: Pablo Picasso (c)
Me
pregunto por el sexo cuando apenas intuyo formas. Ni siquiera vida, nombre,
proximidad o palabras al aire. Propuestas de Blumenfeld-Erwin: el mito de
trascendencia, razones de la carne, códices de atracción.
Cuerpos velados
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019
Ilustración: Erwin Blumenfeld
Porque
la mirada atrás prefigura esto que sucede. En el canasto: sueltos cuando el
aerostático tira arriba. Y aunque en precurso graviten floraciones.
Suelta
(c)Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019
Ilustración: Alpha Wallhaven c)
Hoy
melancolías del presente: oís lo que vendrá del síntoma; por anuncios sé del
mar en las venta-nas; por cada crujido:
las puertas; en vaivén de ramas otra vez
florece el ciruelo. Hoy tu melancolía, y donde estuve durante el sueño.
Unión libre y después
Ilustración: Alberto Ros (c)
En
cada uno la mirada siembra interrogantes y agita la conciencia. La memoria muta
a medida del deseo, ignora cesuras, todo lo cree posible. Cenizas de pasión y
brasas de ausencia; cuestión de oximo-rones.
Oximorones
Ilustración: Seung Mo Park (c)
Por
ahora vacantes de tiempo y horizonte, cada mañana encolan proyectos, bellezas
al borde del sentido, prodigios de la carne y carnes pródigas negadoras de amnesia.
Todo peligrosamente pareci-do a cuanto pasó y aventajado por pasmos y
sorpresas.
Encolados y quiebras
Ilustración: Seung Mo Park (c)
Digo
pajareras restantes, las por suceder, que pueblan latidos y aleteos, pájaros
sin presencia ni nombre. Son los que picotean granas del cuerpo, los que
horadan la carne y restan fuerza.
Pájaros sin nombre
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019
Ilustración: Margaret Kane (c)
Después
descubro el eje axial. A la izquierda el transcurrido –incorregible en gordura
y vastedades: mi memoria– y a la derecha los pendientes: donde abreva el deseo
con ojos que solo alimenta la experiencia.
Eje axial
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019
Ilustración: Neferftiti indecisa (c)
Exótica
en belleza y erotizante, la orquídea es hermafrodita. Qué espacios para el amor.
La memoria en el arte seduce, y también reúne pistilo y estambres. Mirada y
deseo polinizan.
Como la orquídea
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019
Ilustración: Oscar Velásquez (c)
Llego
a jueves; es mi día. Pienso en el último amor, en la flor. que si abre seduce al
reventar, en posición de los cuerpos –si veraces, íntegros–, también en el
crecimiento de las uñas y en la sobrada experiencia de los dientes. Siempre temblor
en los estambres, digo. Allí no cuenta mi edad.
La edad
Ilustración: Margaret Kane (c)
Quién se atreve a poner verbo y nombre en cada cara.
Existen acaso factores en los grupos. Pregunto si entre nosotros la inocencia
alcanza madurez y la experiencia vuelve a lo prístino y elemental.
Orden social
Ilustración: Scot Bergey (c)
Entonces
una voz es voz de todos. Danzan los cuerpos; son dignidades de la luz.
Bruno Isakovic
Ilustración: Bruno Walpoth (c)
Lo
dicho: no existe cuerpo sin mirada. La visión de un cuerpo en movimiento,
nombra y define. Ella asigna horizonte y suelo.
Cuerpo en movimiento
Ilustración: Christophe Charbonnel (c)
Y en cada uno el conflicto asumió supervivencia
en diferente estadio. Cada cual con cosas en torno fue esas cosas, y el otro primordial de quien habla Miguel
Veyrat.
Las cosas y el otro
Ilustración: Cecila Ruwette (c)
Presentábamos
un libro –gloria del poema ilustrado es gloria de existencia–, y el autor, Rubén, llamó a la mesa a nuestro lírico en ciernes,
el más joven. Feliz, la imagen mostró al poeta en fronteras del beso, a Renzo
–de verso en la mirada–, y a mí al fondo, enamorado.
La foto del año
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019
Mayo
decís. Yo sé bien que es mayo todavía. Azul besando la carretera, pausa del
viaje, un pequeño sombrero y plata vieja en el anillo. Mayo extenúa.
Mayo, el viaje
Ilustración: Max Ernst (c)
Porque no hay sana existencia, cuando se impide contemplar belleza. Así, múltiples nóstoi persisten.
Crisis del regreso
(c) Carlos Enrique Cartolano. Pajareras Imaginarias, 2019
Ilustración: Culturamas (c)