… No
sigáis siendo bestias disfrazadas
de
ansia de Dios. Con ser hombres os basta.
Blas de Otero
de
boca ancha y en pie/ tamaño cultural justo
espacio
para dioses del capricho/ cuál es la realidad
pregunta
quien hizo atalaya del día
la
de coros de esquilo o la del monarca que asiste
a
la estampida/ ya se acercan
quienes
se descartan al fondo del recipiente/ y también
los
que enmascaran su refresco: son ejército de pompas
con
pretensión de cíclope y piernas de pigmeo
propietarios
del olvido/ juzgadores
del
tribunal
cuando
en verdad queda sólo una puerta y no siete
como
en tebas/ falta un héroe defensor acaso no alcance
ya
con dormir y se pierda la ciudad del sueño
©
Carlos Enrique Cartolano. Patriapalabra, 2015
No hay comentarios.:
Publicar un comentario