
En emergencias dolorosas
Será menester buscar
Una puerta al fondo. O si no:
Un hoyo simple de araña
O de termita. Pozo azul
Donde el tiempo vuelque
Sus babas cazabobos.
Habrá que acudir a solas
Porque el paso es solitario
Sin barqueros/ Sin mundo
Encendido de mujeres
Sin planes presuntos
U obligados.
Y sin cartografías.
Bastará con levantar la vista
Recibir el soplo fresco
Y superado el umbral
Mirarse en la promesa
Del padre encriptado
Con códigos nativos.
La pregunta final
Alcanzará su sueño
En trompo serpenteante:
¿Será fácil reconocerme
Desde el espacio exterior
Cuando de mí esté olvidado?
(c) Carlos Enrique Cartolano, de ¨Poemas del amor que vence a la muerte¨, 2011.
1 comentario:
Hola, después de tanto tiempo, volvemos a este universo blogger y nos encontramos con este poema.
No son necesarias las cartografías, estamos de acuerdo.
Será cuestión de cruzar umbrales, al fín y al cabo, todos habremos de hacerlo.
Un saludo.
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