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31 de mayo de 2014

vacancia


acaso quede quien le ponga fondo a los espejos
quiebre sus mareas conquiste la única frontera
que permanece invicta.

o es que ya me encuentro en ellos
junto al tiempo perdido
las palabras que restan jugarse
el eslabón racial para un mejor mundo
y tantas lenguas que hundí
                            sin que volvieran.

y pregunto soy éste que veo
terminé de descubrirme afuera
                            y por cuánto tiempo
me será útil la máscara de dios el velo acuoso
que permitió hacer pie entre vanidades.

en todo caso y aunque esté incluido
no soy ese conquistador de espacio nulo

está claro que olvidé corona y armadura.

© Carlos Enrique Cartolano. La lengua es un pestillo, 2014 


Ilustración: Diego Velázquez

29 de mayo de 2014

la reina


la hechicera viste espejo medialuna
azogue triunfal brillan platerías
cuando el amanecer asoma.

esta lengua tienta el verbo
                   como si acaso hubiera
alguno. en meninas redivivas
veo a mis espaldas

y por delante la dulce inmediatez
                   después
tu rostro y mi rostro buscan fondo
de mejor imagen
y el click digital corona reina.

© Carlos Enrique Cartolano. La lengua es un pestillo, 2014 


Ilustración: Cornelia frente al espejo

28 de mayo de 2014

develaciones


Dios ha creado las noches que se arman
De sueños y las formas del espejo
Para que el hombre sienta que es reflejo
Y vanidad. Por eso nos alarman.
Jorge Luis Borges –Los espejos-

si es ficción el sueño la historia
se repite en relatos y novelas qué decir
de mentiras del espejo.
será
porque la voluntad seguro
va por fuera orilla el marco
y sin edad que no reclame
coagular sus pretensiones.

o quizás por la pátina grasosa
donde tanto polvo agruma  

este velo que traslado
entre vértices
a puro batir de lenguas
67 años hace
y jamás logré expulsar.

© Carlos Enrique Cartolano. La lengua es un pestillo, 2014

Ilustración: Javi Superstar (c)

27 de mayo de 2014

espejos


qué parte de mí reflejo en la cuchara
bruñida por el uso
ese espejo de segundo orden. cuál entonces
en el charco provisorio
tras la lluvia. si es otra pregunto
la que migra en miradas que no alcanzo
a sujetar al fin de un día.

qué espero al intentar reflejarme
en los cristales sin plata
de la lengua
la noche
y su monarca.

cuándo me convencerán de falsedad
tantos espejos. sólo tras el punto
de contacto en el poema
voy
y rectifico el rumbo
en la mirada.

© Carlos Enrique Cartolano. La lengua es un pestillo, 2014

Ilustración: Kaixo (c)

26 de mayo de 2014

partidas


con menos años la mirada era un satélite
ignorante del hurto
planeaba con ella eludía brisas culturales
y desde la luna
porque no estaba debajo
me quedaba contemplando la vereda
de mi casa habitada por sillones de mimbre.

días de verano
con luciérnagas y mariposas en los frascos
a la ilusión del día consagraba la noche.

con más años creció la lengua
sobre ella
proyectó la luna su espejismo
para reflejar a mis demás el amor el llanto
y los quehaceres.

entonces
cuando el verano yacía con la noche
volvieron luciérnagas y mariposas
a despertarme en la mirada.

la existencia es esta red de cuevas
que recorre el eco.

© Carlos Enrique Cartolano. La lengua es un pestillo, 2014

Ilustración: Sueños de un poeta (c)

extremos


… soy un mago: ¿quién sino yo
inflama la cabeza fría con humo? …
Fragmento de la Canción de Amergin.
En versión de Robert Graves (La diosa blanca)

cuando concluye el poema quiero decir
cada vez que alguien acaba de leerlo
frenillos tironean la lengua
se agita el mar en casablanca el lodo bautiza
las bestias recién paridas
algo humea saltan cadenas
rompen los tientos.

porque mucho ata por primera vez
suena un pestañeo general en torno al globo
y varios miles recomienzan su lectura
         en ella no hay eco silente
         ni espejismo que desfallezca.
        
cuando acaba el poema renace el mito
se abre un canal en la escritura
por allí brota la deidad palabra blanca misterio
y espectro de raíces.

cuando el poema acaba la mirada se dibuja
itineran versos en las carnes
ellos huellan la historia hasta las manos
extinto el hiato no existe tiempo
vacío entre poemas

ellos altos en columnas
soportan la tierra y sus cosechas.

© Carlos Enrique Cartolano. La lengua es un pestillo, 2014


Ilustración: Gustav Klimt

25 de mayo de 2014

marcas


con la última gota de melancolía
y el único cable suelto del pasado armo
breve mi día. algún proceso químico
me clavó al sueño tres horas más
                            acaso fuera necesario
y cuanto me habita encolumna ahora
sin turno ni reserva.

espero tu llamado
esta fusión
planta en la lengua
el tránsito de palabras e intenciones.

sé ahora que tu voz es cada día
diferente                como mi sed mutante
la noche que alarga
este despierto acotado

todo hiende reflejos del aire porvenir.

aunque hay un punto inalterable
fijo al culmen del nervio óptico. sólo él
manda y legisla
conoce de viajes custodia la memoria
vigila el fuego. nadie lo mueve ya
es la huella del amor siempre previa
al último paso

él nos consagre.

© Carlos Enrique Cartolano. La lengua es un pestillo, 2014

Ilustración: Camino a la unidad (c)

24 de mayo de 2014

estibaje


cuerpos cansados que yacen al sol
en el exhibidor de arena    
semejan una feria
con jungla de carnes y osamentas

e invitan al fenicio con sus naves.

porque ya no esconde misterios
el desenfado hedonista de cumplir todo
cuanto existe se puede y place.

pero en el crucigrama matizado
por color según quincenas aún
apunta la belleza
despojada de atuendos
sin anteojos de sol alhajas
u orden de cepillos

campea epicuro con ella
le sigue lucrecio el que escribió.

buscan en estibas colmadas
dónde plantar espíritus
huecos
para compasión y palabras que falten
al idioma de este enero.

© Carlos Enrique Cartolano. La lengua es un pestillo, 2014


Ilustración: Rafael Navarro

23 de mayo de 2014

húmedo el lecho


y la consigna del agua cunde
César Mermet –La lluvia y otros poemas, 1980-
esta lluvia en la memoria es un remanso
la mejor parte del río
rodea mis paredes puebla de nudillos
mi sombrero.

puesto de pie la celebro
ella suena en mi lengua con himno
de sus adelantados.

y al fondo
de la imagen el señor de inmensidades
se cubre de ojos
la marea
la confunde
entre sábanas de espuma enamorada.

© Carlos Enrique Cartolano. La lengua es un pestillo, 2014


Ilustración:  Wall Save (c)

monitores



adelantar ciento treinta días es posible
en sueños y también
en este cuaderno de notas premonitor
a medida de la lengua
que flamea al extremo de mis alas.

concluye además hoy
precisamente
y caratulo días prosiguientes
aún sin sospecharlos
sólo asignándoles colores
muy distintos.         

de pardo en tapas transcurro
al azul como ido en viaje aéreo o quizás
de salto y cruce sobre un paraná
onírico de entrevistas aguas.

en cada contratapa de libreta asalta
la memoria             el sueño traza un arabesco
y de a dos reacomoda.

© Carlos Enrique Cartolano. La lengua es un pestillo, 2014

Ilustración: Marcianos MX (c)

22 de mayo de 2014

merecer


como si el aniversario fuera una lista
de regalos              obsequios de la piel placeres
de la mente ambas sedes por esencia
cultural
(y aclaro que en mí lo atávico declina).

es breve la columna de pedidos
                            primero la memoria en triunfo
                            segundo infancia del anhelo
                            tercero ahora la gratitud revisa
                            cuarto aquella rosa del bautismo

y algunos volúmenes de obras completas
pronta expiración de lecturas paso al frente
réquiem de mozart
en versión de karajan
emulación de cuanto admire
coronación de esperas.

poco o nada más
y en todo cabe tu mirada
pueblo de amor que conoce mis arterias
horizonte
destino del consuelo firme pétalo de seda
y la lengua que libera
y tu lengua si abraza
espacios comunión de oficio
y ninfas de la música
y tu música de a bordo
el modelo el ancla el aire azul profundo
vos     sin otra despedida.

© Carlos Enrique Cartolano. La lengua es un pestillo, 2014


Ilustración: García Alix

juan ha muerto


qué pasa en tu país cuando un poeta muere
puede alguno acceder a su memoria
al disco duro de su pecé
alguien sabe dónde
fue a parar su cuaderno de notas.

y cuando su poesía no alcanzó las librerías
o las bibliotecas                 pregunto entonces
el poema muere con él
si no hay lectores.

en qué punto digo se detuvo la mirada
del poeta prófugo              y dónde
habrá de continuar quién
de tu país o del de todos.

quizás nombró sucesores el poeta a punto
de despedida al escribir
lo que supo final.               qué pasa
con la poesía en manos de escribanos
y albaceas cuando la sangre deja de correr.

o acaso no se hereda
como tampoco se vende.

el poema vuelca en las calles
se prende al banco de plaza
en camas con mujeres
que conciben mirándose al espejo
entre niños que juegan al papá y la mamá
o monta la yegua blanca
cabalga en un delfín
se somete al delirio al sueño
                            sobre la realidad resbala.

qué pasa en mi país si el poeta muere
y sé que no dijo todo
                            porque no quedan palabras
cuando se acabó la tinta
ronda su mirada de noche buscando propietario.

salí a buscarlo temprano en la mañana
me dijeron juan ha muerto
y el poeta vive.

© Carlos Enrique Cartolano. La lengua es un pestillo, 2014


Ilustración:  Juan Gelman

cambio


será
como una colonia de pájaros migrantes
ellos le dibujan nidos al deseo
en sus itinerarios.

aunque con este último cambio de sábanas
mi lengua avance
o retroceda quizás a primavera.

acaso el cuerpo se someterá por fin
a rigores del invierno. es una pregunta.

© Carlos Enrique Cartolano. La lengua es un pestillo, 2014

Ilustración: El taller de la EAM (c)

vuelo nupcial


se tendieron sombras a los pies de todos
pero tu umbría se disipó
como arena fina al viento. había crespones
echando cerrojos en las puertas
sólo por la tuya se colaba el sol. y ardiente.

las lenguas del mundo se secaron
no la mía encharcada sinfín por tus mareas.

se cascaban las voces
de pronto fueron disfónicos radios coros
la memoria se volvió confusa triunfó el olvido.
entonces escuché tu palabra
amplificada en delirios de amor sobre mi boca.

y en el orgasmo rojo de una tarde alzamos vuelo.

© Carlos Enrique Cartolano. La lengua es un cerrojo, 2014


Ilustración:  Michael Hiep

marina


si aceptas
seré el dique seco que tu alma necesita.

en mi vaso cabe el océano
azabache los pájaros que pueblan
tu bahía.                 la flama arde aún
allí evaporaré tus lágrimas.

y una vez que tu cuerpo
vuelva a levantarse de mis manos
nos haremos al mar soldados al futuro
con cetáceos en la lengua.

entonces alcanzarás
con tu nave el fondeadero de mi pecho.

© Carlos Enrique Cartolano. La lengua es un pestillo, 2014

Ilustración: Neuroniando (c)

homenaje


13 de enero de 2014.
Pocos se hacen eco de la noticia:
ha muerto Amiri Baraka.

quién puede decir que no es así
predecir        suceder como la ley
olvidar que es ajeno el cristal
de las ventanas       quién puede
arrojar los velos soltar el cuerpo
sumarse a la historia
vivir del otro lado la existencia.

porque es frágil el andamio y vana
la escenografía
quién puede decidir su nacimiento
decir el sol sale hoy
por el oeste   la tierra sopla
y el aire reverdece.

quién puede recordarlo todo
decir sin tropiezos    no dudar si reza
sentirse a salvo de la muerte
del poder toda garra y de sentencias
dictadas a distancia
quién            quién dicta y quién
tiene tiempo de apuntar.

porque nadie y porque nada
todo muta     la propiedad no existe
cuantos hombres hay
así lenguas
tuvimos potestad para crear
pero llenamos de pasos el subsuelo
bajo los pies de tantos
bajo una cultura de fantasmas volátiles.
no dimos vuelta los relojes
ni pudimos sobreponernos a fenómenos
de la naturaleza.

acaso alguien dijo la última palabra
aseguró su dios
como la puerta de su casa vivió
para contarla
ofreció todo el consuelo
olvidó como yo olvido
los signos de interrogación.
acaso alguien cambió su nombre
como la geografía.

quién
acaso nadie
amiri baraka es una respuesta
habrá otras.

© Carlos Enrique Cartolano. La lengua es un pestillo, 2014


Ilustración: Amiri Baraka

la lengua ve y relata


Por último, volverse al patio de butacas
-el público tiene mi rostro
y mi rostro es una careta rota-
y gritar, gritar, gritar:
si hay muertos, esto no es teatro.
Cuando hay muertos, es una guerra.
Ana Pérez Cañamares

que vea es extraño copie texturas se oriente
en las escenografías del sueño      porque al fin
y por el cabo
la lengua es lenguaje. y éste se sabe conoce
por rebote de ondas.

despertarse es chasquearla sólo por excepción
recordar la pesadilla de boca seca
y buscar camino desde la oscuridad. entonces
en este punto ella alumbra
aunque no nombre.

atribuirlo sería amasar pan de confusión
aunque por borde opuesto el calor haga sombra
alguien sin rostro aplique su rigor
de ausencia y condene en superficie.
la lengua se sabe es un pestillo allí se estrellan

mi vida y muertos de la última noche.
hasta que otra vez amanezca
y quizás no recuerde.

© Carlos Enrique Cartolano. La lengua es un pestillo, 2014


Ilustración: Molina Psicología (c)

regresos 8



exangüe la playa.

la mirada lastra igual la lengua
paralelas a la hilera de sombrillas prendidas
del banco de madera
son cautivas de tu ausencia.

vacía el idioma la tarde de enero ahora
ni un solo sustantivo se somete ya
al parloteo de pájaros devueltos
en peregrinaje.

yo aún te espero. me visto para recibirte
o si prefieres me desvisto
limpio mi cuerpo de arena plagada
de guijarros
y salgo en tu busca.

te recibo pleamar
y te bendigo en cada estrella.

© Carlos Enrique Cartolano. La lengua es un pestillo, 2014


Ilustración: Margen Cero (c)

primer agua



maestro arroyo fue mi infancia
agua mansa aplauso de piedra bocha
besos de sauce
y dibujo transparente del cardumen.

ese arroyo digo primera lengua
pestaña
espesura de la fresca
población de voces
fiel prosecuente de los años.

a veces
arma remolinos
embudos con que mi vida tira fondos
a la superficie
y la corriente pinta saino sus espumas.

entonces me vuelvo al recodo. son
remansos
para recordar
los primeros vientres.

mi cuerpo laxa
es un labio más del agua
bajo el astro que dora y florece
en sólo un tiempo.

porque el arroyo dicta cátedra no envejece.

© Carlos Enrique Cartolano. La lengua es un pestillo, 2014

Ilustración: Kura Kurú ©


15 de mayo de 2014

retrato de viaje



prestidigito tu sonrisa para detenerme
a contemplarla. cualquier punto
de esta mirada es sólo un punto ella vale
para relojeos de pirata codicioso
lo que un cofre de perlas
o el ticket a la eternidad.

por supuesto están tus ojos ellos llevan
roscas encastran con los míos.
pero no hablo de arrebato
no puede despojarse cuanto se preste
sin precio ni vigencia.
espero la palabra envuelta en tu sonrisa.

cuando ella suene eche a volar su zorzal
y preceda la mañana
dibujaré fecha hora y asiento de mi viaje.

© Carlos Enrique Cartolano. La lengua es un pestillo, 2014

Ilustración: Albert Besnard

13 de mayo de 2014

el deseo


cuando llueve sin saber cuándo escampa
la cuestión vuelve a ser quedarse solo.

aunque solo de cuál pregunta quien está
más allá del cristal éste que no ve
cómo las gotas horadan el reloj.

quizás del compartido hasta recién
(la vida cuenta su tiempo por ciclos y no
por horas o minutos como se piensa)
acaso de alguno que espera por meses
o de quien llegó sin ser notado.

si se acerca a la ventana si una gota
de lluvia le atraviesa la mirada también
la lengua
hasta su única oportunidad
lo prolonga varios metros al edificio próximo
o si lo dispara arriba al gris planchón
hasta la masa de nubes
la cuestión es otra vez quedarse solo.

porque sólo el deseo lo abandona de él
es esta soledad que empuja por los hombros.

© Carlos Enrique Cartolano. La lengua es un pestillo, 2014

Ilustración: Historias que nunca conté (c)