CONTENIDO DEL BLOG


31 de agosto de 2012

El aerópago






(…) Cómplice estupefacto
pensé que un mundo tan equivocado como éste
sólo podía concluir
con una explosión y un sollozo.
Joaquín Giannuzzi. Las condiciones de la época
–Papá explicando-, 1966


¿Quién diría entonces que la historia crecía desde
Las patas de aquellas sillas casi flotantes casi barcos
Capeadores de finales de la sexta década? Que aquel
Abrazo de Joaquín de Juan José de Ramón de Jorge
De Alejandra de Antonio de tantos más continúa

Ceñido al presente día como un broche que proyecta
Y sostiene en medio del idioma parido y pariente:
Océano simultáneo de una mirada sola ¿Y quién
Podrá olvidar ese lustre apagado: La Paz  Politeama
Vesubio Corrientes sacrílega con neptuno y corridas?

© Carlos Enrique Cartolano. De Leyes, 2012 

Ilustración: Enrico Gasparri

30 de agosto de 2012

Palabras






Del continuado de matinée al telón que cae siguen
Los aserrados bordes de muerte en vida toreándose
Ellos buscan alear fuego con témpano. Sus dechados:
Estas lágrimas tibias del atardecer la cara mojada
De abandono y una agenda perpetua bajo la lluvia.

No te apures no decolores el nombre del ausente
De tus manos en tu pecho porque sobran palabras
Todavía que pueden sonreír abrazar entornar tus ojos
Las que conceden sueños de realidad y vida. Nunca
Digas nunca amor: ellas siempre estarán llegando.

© Carlos Enrique Cartolano. De Leyes, 2012

Ilustración: Alyssa Monk

29 de agosto de 2012

Día feriado





¿Qué me queda más aquí del aleteo del aceite? Dentaduras
De león que preparan un almuerzo tardío en silencio sacro
¿Qué consuelo amanece en soledad de feriado? Las mordazas
A medida la ausencia con aviso la página fugaz el conocimiento.
Pero hay melodías que no acaban de sonar hoy los recuerdos

Obstruyen los codos traban la circulación dilatan fuentes plantan
Una armada frente al que suspira: ¡Ah de los corazones frágiles
Y del aire insuficiente de áreas enrejadas de río en las plateas
De tormenta en pupitres de tanta sofocación entre gemidos!
Silencios del feriado colorean el alma copian miradas y sabor.

© Carlos Enrique Cartolano. De Leyes, 2012

Ilustración: Maril Tarabay

28 de agosto de 2012

Pluvial




Me encontré con la yegua de la noche…
William Shakespeare


Escampa se sacuden mis palabras como animalitos amarillos
Fluctuantes y se extinguen al descubrirse el plano: aguas
En retroceso. El edén está al final cercado por un collar
De huellas frescas quizás la ignorancia escurra la memoria
encarne como engordan los pluviales. Consolidemos fórmulas

Cifras se dispongan ojos divinos para el sueño simultánea
Sea la visión cascada del conocimiento golpee la piedra
Quebrada saque chispa porque soy de corazón brujo camino
Sin cesar en tres por tres de mi celda buscándole un rostro
A la noche y su amor: escucho sus bufidos estallan los cascos.

(c) Carlos Enrique Cartolano. De Leyes, 2012

Ilustración: Leonora Carrington
 

Ropabrazo




… te daría un abrazo, un beso
y te llamaría de nuevo para darte más…
Gabriel García Márquez



¡Tabú la desnudez! Mi abrazo te protege del mal espíritu
Por sobre conjuros o hechizo del tejido antes que la magia
En sobrevuelos del satén y de la seda. Mis brazos suplen tus
Prendas son capaces de combinar colores reflejos luces
De tus ojos doble ancho de las sonrisas tintineos de tu voz.

¡Tabú la lejanía! Los cuerpos entibian el aire lo transforman
En caricia ardiente abrazarse es cubrirse de franca intimidad
Despojarse del mundo de sus vestidos regados con ojos
Lejías y tridentes. Él no pregunta no cuestiona él no irrita:
El abrazo aterriza estirado hace suyo tu cuerpo te bendice.

© Carlos Enrique Cartolano. De Leyes, 2012

Ilustración: Egon Schiele

Desnudo con copa



…he sido un puente que atraviesa sesenta ríos (…)
Taliesi

Ya desnudo en noches que la más ingenua crueldad acuerda
Como si por voluntad propia se quitase todo pergamino
Y el reloj sirviera –estando solo- para algo más que tictacquear:
Bebo de mí apuro el agua secreta de una copa. Estira el negro
Felina su distancia de mirada feroz este garrote de ojos

Andaluces: los sentidos van adormecidos pero no mueren. Porque
La construcción envejece se vuelve torpe el agua enmohece
Amanecer o sorpresa con compasión a flote pero este amor
Su misteriosa fibra sin fórmulas me sigue insomne quema
Como tina de agua hirviendo: allí se bañan la luna y su mujer.

© Carlos Enrique Cartolano. Leyes, 2012

Ilustración:Aurelio Rodríguez López

27 de agosto de 2012

Al viento





Amor indeformable, amor desnudo,
amor, amor que es simplemente amor…
Oliverio Girando –Ropa Interior-

Amor en tránsito colectivo deseo ventarrón del alto invierno
¿Qué es esta materia que traes? Sorprende convocándonos
Ata carencias: dichosa condición química itinerante sabia
De ardores por estricto nacimiento. De esta común arcilla
Y polo compartido vamos al viento arrastrados amadores.

Aunque las fuentes se sequen que los afluentes adelgacen
Ya no cuenta un tiempo propio ahora suma el ajeno amor
La hoguera la brisa que despeina al subirnos. Aunque llueva
Haga la distancia su trabajo de exigir es mío un esfuerzo
Aterido: este jilguero que viene a refugiarse en mis manos.

© Carlos Enrique Cartolano. De Leyes, 2012

Ilustración:Edward Hooper

25 de agosto de 2012

Invisible



La escritura es normalmente
el lenguaje del ausente.
Sigmund Freud

En días de lluvia qué lejos está la puerta el día
Se reduce al abanico de señaladores: soplan
Futuros indefinidos en libros cajones teclados
Negros como párpados. Ocultas van asambleas
Del balcón la andadura herida invisible vegeto

Si llueve si hay tema de escritura. Sin testigos:
¿Qué tema qué angustias qué sopores del pasado
Invaden la ausencia esférica como cada gota
Que recorre el cristal? Los señaladores aseguran
Teñir mi soledad si enmascarado poetiza el sol.

© Carlos Enrique Cartolano. De Leyes, 2012

Ilustración:Akzhana Abdalierva

Culturas





Mi tratado ha sido publicado
y no publicado
Aristóteles a Alejandro de Macedonia


Con acero y cristal se levanta en mí un palacio el antiguo
Fue cavando con uñas la ventana de acodarme al atardecer
Honrando revelaciones: mi palabra este resplandor que ata
Las estaciones con costura de dos hilos encandila las manos
Calca huellones de arena. Estaré esperándote convaleciente

De cegueras o mutismo. Tu cercanía carpe huertos celestes
Papel de seda en las hileras tinta de ojos negros en semilla:
Te esperaré envuelto en armiños abdicaré en ti mi último
Poema: la entrega encendida al fiel del horizonte. Asomado
Te dibujaré con mi palabra estaré sí: en el vano seré tuyo.

© Carlos Enrique Cartolano. De Leyes, 2012


Ilustración:Eddu Galvis

24 de agosto de 2012

Lastres





Aunque te haya prometido
tres mil quinientas mañanas más

Quedo sin tema frecuentemente varado entre dos
Amaneceres con sol ausente en uno de ellos. Es que
La vida transcurre en prosa mientras voy buscando
Medida a mi soplido en cada verso la forma del guante
En palabras de aliento de cobijo la lumbre en otras

Que pretenden llevarte a mi lado como tea. Aquí estoy
Una víctima vulgar del clima exterior: es íntimo el diario
No existen cifras estadísticas ni agujas para este reloj
Siempre adelantado. Exangüe a veces el tema ausente
He de arrojar lastres y elevarme por sobre las miserias.

© Carlos Enrique Cartolano. De Leyes, 2012

Ilustración:  Christian Schad

23 de agosto de 2012

Traslado



Cuando vengan a buscarme cuando ellos acudan
Al llamado anónimo (quizás de la conciencia pública)
Encontrarán preparado mi equipaje: sin ropa ni zapatos
Porque no los traje o se gastaron lastimosamente
Al cabo de estos años. Cuando vengan estarán listos:

Un volumen de trescientas páginas antología final de
Lecturas que frecuento otro de cinco o seis con textos
De los que no me arrepiento todavía. La playa en fotos
No más de dos (del otro lado también golpea el mar)
Y una carta breve: cuatro frases y un nombre amado.

© Carlos Enrique Cartolano. De Leyes, 2012

Ilustración: Viktor Molev

22 de agosto de 2012

Las manos de Orfeo




                                                                                                                                 …confusos, temblorosos,
los amantes son ciegos
ante quien les enamora…
Raniero di Calzabigi. Libreto original de Orfeo y Eurídice
del compositor von Gluck

Hoy lunes le muestra las manos otra vez: verá
Que no tiemblan capaces de estar quietas encima
De ella no alteren o interrumpan lo que afuera
Nace para el curso histórico. Por mayor seguridad
Pone varias fotos en automático en el correo

De ella espera un guiño para el asalto de cuerpo
Entero uno de esos que descoloquen piezas inicien
El derrumbe de cualquier defensa fronteriza. Sabe
Él que ella teme cambios pero que escuchándola
Matará al fantasma. Y pega su oído a la almohada.

© Carlos Enrique Cartolano. De Leyes, 2012

Ilustración:Frederic Leighton


carloscartolano@gmail.com
 

21 de agosto de 2012

Las puertas




… Solo conocí el suave viento de las hojas del manzano
el oro del sol jugando al escondite con el grano maduro,
y el lunar purísimo sobre su blanco, blanquísimo, níveo seno izquierdo.
P S Rege

Encuentro en las puertas del paraíso: luminosos
Quienes abandonan falacias de la memoria entran
A gozar certezas de su estadía. Pueden demorarse
Esos los lóbregos avaros de reflejos de primicias
Que alcancen en temporada breve. Porque no hay

Soledad sepultura suficientes más allá de la vida
Para mi peregrino subversivo éste que estalla por
Las noches en palabras letales con ritos de la carne
Y mordidas de lobo. Sólo este amanecer de amor
En tus ojos: las rescatadas puertas del paraíso.

© Carlos Enrique Cartolano. De Leyes, 2012

Ilustración:  Salvador Dalí


Madre





La ciudad junto al río la mía junto al mar el abismo
Que oculta gestos gritos y calor. Que mis manos surquen
Ríos del teclado la espada planee sobre la cama una brisa
Devuelva perfumes antiguos jardines de casas que ya
No habito: serán palabras olvidadas de un tierno amor.

Vuelve el niño cautivo por las tardes: despierta abusador
Del tiempo y los recuerdos ocupa espacios que resultaron
Angostos se trepa en manos hombros pelvis huele sabe
Cunde revolución es anárquico inconformista grita empuja
Sólo lo sostiene una madre: dialogan labios de suave llama.

© Carlos Enrique Cartolano. De Leyes, 2012

Ilustración: Jesús Guerrero


19 de agosto de 2012

Momento


…Venciendo
estuvo en lo cierto el mundo
cuando hurgó sin convicción
en la cáscara fría de su retórica,
un conocimiento, una culpa,
una perplejidad contra la nada,
un decisivo oficio que lo sobreviviera.
Joaquín Giannuzzi. Las condiciones de la épocaVate de mi país-, 1967


Adentro o en exteriores el momento nace condenado
En este tiempo de fatuo hervor y congelamientos llega
La acción con collar de púas este movimiento parálisis
De un atardecer cinco años por delante tiempo de miga
De pan de cascarón sin caracol de endurecida lagaña.

Un momento que vale con peso diferente envasado él
Su recuerdo azulado verdoso grismente viene asomado
De los balaustres como movimiento gigante en puerperio
Trepa o baja la escala sin lugar a fugas sopesa su oficio
De tinieblas. La existencia consiste en soplar la bruma.

© Carlos Enrique Cartolano. De Leyes, 2012

Ilustración: David Alvarado

Repetido



En el piso abrazado a una pata de la mesa me creí
A las puertas del infierno ¿cómo desmerecer este temblor
En las manos cerrarme a los murmullos? Que me repito
Alguien afirma ¿Qué la palabra estaba dicha no resultaban
Necesarias nuevas corrientes de imagen con el agua? Claro

Lo tengo ahora diáfano en mi fotografía: quien lee hunde
Planta los dedos en masas levadas de la intimidad no sabe
Dónde concluyen armaduras y arranca el brote tierno
Manotea impaciente buscando la pieza que falta -¡tan difícil!-
En su rompecabezas. Es que teme decir por boca propia.

© Carlos Enrique Cartolano. De Leyes, 2012

Ilustración: Andries Cornelis Lens

17 de agosto de 2012

Once quince am




Levantado con primeras luces contemplo la ruina
Que enferma las paredes infección sin conjuro el virus
De zozobra. Al teclado voy sólo por oxígeno después
Vuelvo a ufanar las sábanas: entre sueños nada es insoluble
Brazos y proyectos silentes arman mi grúa de rescates.

Caprichos del reloj: duermo en la medida del desvelo
Aún llego a tiempo para salvar del bollo o la hoguera apuntes
Garabateados junto a listas de compras. Busco alguna melodía:
Quedo con Mehldau. Ya no parece invencible el invierno ahora
La podredumbre cierra sus ojos verdes y armo el milagro.

© Carlos Enrique Cartolano. De Leyes, 2012

Ilustración: Manolo Sierra

Mar vivo






Acaso alguien hable de la mirada del mar de sus trazos
Sobre la arena: ondas que encierran tibieza acusación
Del límite besos de encuentro o fuga sal en ráfagas
Indiferentes. Yo que lo tengo a mis espaldas arrastro
Destino paternal: tiranías del desembarco y los césares

Muertos vivos. Acaso alguien hable de la mirada del mar
Que rige cigotas apaña generaciones de pies mojados y
Cándidos catalejos. A todos nos lleva prendidos con pretal
De rugidos y salpicadura nos sigue sin que lo notemos
Y de noche su rocío de angustias nos moja la almohada.

© Carlos Enrique Cartolano. De Leyes, 2012

Ilustración: Claudio Bravo

16 de agosto de 2012

Blanqueo



Cuando todo este amor blanquee sus huesos sabré
A cuál de mis hijos me parezco a qué renuncié cuándo
Erré la bifurcación si el escarnio fue violeta o rojo
A qué obedece el humo que encanece amarillea arruga:
Porque aún la sangre me transita en infinitas estaciones.

Mi identidad rumorea en el estanque conversa centra
El paisaje sin pinceles. Por la tarde los alados concluyen
Su tarea el crepúsculo a toda orquesta sigue convocando
Y los filmes del sueño forman cola detrás de las miradas:
¡Resulta cotidiano este paraíso inasible a las preguntas!

© Carlos Enrique Cartolano. De Leyes, 2012

Ilustración: Julio Ducuron

15 de agosto de 2012

Anónimo



No parece necesario explicar resucitar perfiles
Con pura palabra sólo pintar que los colores vuelquen
Sus bateas y todo resuma en reflejos de la luna.
¿Para qué recordar protagonistas momentos abiertos
A los nombres? Basta con dibujar el acierto animará

Figuras en la pista sombras en el muro las hojas
En manos del otoño colarán letras armarán columnas
Como antiguas linotipos. Nada más que rostros pueblan
Bitácoras que alguien mece en noches solitarias
Cuando el viento desata melodías y despierta el tiempo.

© Carlos Enrique Cartolano. De Leyes, 2012

Ilustración: Anónimo

14 de agosto de 2012

Garabato





… el estúpido escándalo
que confunde lo bello con lo inmutable…

Aunque sólo se quede en cristalina imagen de un archivo
Inasible sea sólo instantánea codificada de ojos adentro
Fluido interplanetario mi amor este circuito eléctrico flama
Que comunica vibración a cualquier esperanza terrena:
Deja en la mía tu mirada entra a ocupar mi espacio libre

Entre células pestañeos suspiros burbujas flotantes versos
En fusión o congeladas lágrimas opacas tormentas de colores
Del huevo mareos llagas a medida de alma o estómago: entregada
Llave que abre patios a la sonrisa ola tras ola sea postrera voz
La tuya y mi respuesta un garabato de envoltura te haga mía.

© Carlos Enrique Cartolano. De Leyes, 2012

Ilustración: Matisse

Fatuos





A las diez de la mañana de un martes la calle
Ronca (debe ponerse más alto el volumen hablar
Casi gritando para escucharse) adentro airea
Disuelve la luz últimos guiñapos del sueño. Vive
Arropado al rescoldo de una historia este hombre

Que me habita el martes diez de la mañana en
Medio de ronquidos de la sociedad. Como yo él
Soporta apegos reinados lo transcurren fatuos:
Van libros arriba para poblar bibliotecas bustos
Extemporáneos y sin troncos caen cuesta abajo.

© Carlos Enrique Cartolano. De Leyes, 2012

Ilustración: Mtislav Pavlov

13 de agosto de 2012

Muelle de pescadores




El amor concita espumas líneas de pesca redes
Que abren criba atraviesan universos. La cabeza
Marchita flor gesta esponja desencuentros olvidos
Vive sedienta ella habita archipiélagos del tropiezo:
El mar abre golfos profundos bate el alma aguas

Verde y escarlata. Tiempos de retiro todo es ósmosis
Piedras porosas masas leudadas pleas bajamareas
Arenas que filtran miradas el arrullo del salmista rulos
Líquidos tal en marinas japonesas. Al fin sólo surten
Voces encolumnando nombres palabras del viento.

© Carlos Enrique Cartolano. De Leyes, 2012

Ilustración: Eduardo Vernazza


11 de agosto de 2012

Cantares





¡Palomas son tus ojos!
(…)
¡Y nuestro lecho es frondoso!
Cantar de los Cantares 1, 15-16

¿Cómo consumir reinos sino con puntillas licor sedas de
Mi Sulamita? ¿Hay otro destino que la dicha para el imperio
Concedido a la vista tacto y gusto que erguidos palacios
Mieles despojadas tras el encanto? Dice Salomón amante
Al vuelo de mi ventana respirando esta misma brisa

Del anuncio. ¿O será David quien contempla el baño convoca
Blanca carne enjabonada al mayor absolutismo con costo
Aún de lágrimas y muerte? ¿Habrá mayor belleza más allá
Del balcón de mi ventana que Betsabé reina humedecida
Del primer perfume? ¡Guíame amor a las fuentes del desierto!

© Carlos Enrique Cartolano. De Leyes, 2012

Ilustración: Artemisia Gentileschi


Fuentes




El viejo poeta se durmió en la puerta de su casa
con la pipa en la boca
mientras pasaba el tumulto por la calle
y su sueño no significaba conclusión alguna.
Joaquín Giannuzzi. Las condiciones de la época –Teoría de la historia-, 1967

Fuentes oxígeno en las manos huellas en espesura
Fluencias de la piel tierra florecida brotan anteojos
Los canales ocupan hoteles de la mirada los cielos
Que son fuente las palabras que vuelven a invertir
Su orden contactos que remueven por alterar mudar

De casa o de vestido de piel horizonte hasta amores.
Todo desliza: juntos ser uno a través ante el espejo
Estar sentarse en la fuente de sí de los que vienen
Detrás con su cortejo. Suma verbos y así despunta
¿Con qué sol en cuál crepúsculo subir al escenario?

© Carlos Enrique Cartolano. De Leyes, 2012


Ilustración: Cranach

10 de agosto de 2012

Lunares



¿Adónde fueron las miradas sin abrazo de los pobres
Impacientes o las de los niños después sometidos
Para ayudarnos a plantar cercos? ¿Adónde fueron
Los ojos que el silencio partió esos testigos redondos
De la iniquidad? Yo pregunto digo dónde porque miran

Ellos todavía imantan cultura de jueces y culpables
Sin atenuantes: flotan ¿Acaso viven allí arriba en la luna
Sirven de azogue al reflejo del planeta satelitan ojos
No ocultos ni prófugos fugaces estrellas de toda verdad
Van abiertos revelan desde el claro mantel iridiscente?

© Carlos Enrique Cartolano. D Leyes, 2012


Ilustración: Paul Emile Chabas